Colecho. ¿Es cierto que se hacen dependientes o es al contrario?

Colecho si o no… Este es el segundo post más importante para mi. Me ha costado un poco concentrarme en este tema porque es muy extenso y quiero exponer las cosas de forma que se entiendan.

Empezaré por la parte social. Como ya expliqué en el post sobre lactancia materna exclusiva somos una sociedad de costumbres. Si nuestras abuelas hacen una cosa (así esté mal hecha) y lo enseñan así a sus hijas, nuestras madres, ellas aceptando lo aprendido como lo normal, nos enseñarán a su vez de la misma manera y, pese a que nadie suele poner en tela de juicio lo aprendido, seguramente haremos igual con nuestros pequeños.

Pero, ¿qué tal si hubo un error en la enseñanza? Se seguirá enseñando mal hasta que alguien se pare, analice la situación y llegue a la conclusión de que el método está mal y hay que cambiarlo.

Si hay un tema, además del de la lactancia, que se ha atacado y deformado con el paso de los años y los siglos, es el de practicar el colecho. ¿Pero qué es eso del colecho? Es dormir con tu hijo en la misma cama  0 con las camas juntas (co-lecho).

“El niño tiene que dormir en su cuna. Ese es su sitio”. Muchos dirán o escucharán esta afirmación, así como “pero qué niño más mimado”, “así se te va a malcriar”, “después para que duerma solo no te queda nada” y un montón de frases más.

Ningún niño se malcría por dormir plácidamente con sus padres o con su mamá. ¿A quién no le gusta meterse en la cama a su bebé y tenerlo cerca? ¿O acaso no les hubiera gustado a ustedes poder dormir más veces en la cama con vuestros padres? ¿Recuerdan cómo se sentían? ¿Por qué negar esto a nuestros hijos? ¿Por qué repetir las cosas si a nosotros no nos gustó? ¿Por costumbre? ¿Porque es lo normal? Normal no es sinónimo de correcto. En una tribu puede ser normal comerse unos a otros, pero eso no significa que esté bien. Yo misma pasé muchos terrores y temores de niña en mi habitación y cuando me quería pasar a la cama con mis padres tenía que pasar por el tremendo dilema de qué era peor… pasar sola y muerta de miedo la noche en mi cuarto o pasar el terror de despertar a mi padre que tenía que madrugar y de seguro se enfadaría? Qué cabreos se cogía ese hombre! jajaja. Yo lo entendía, pero es que pasaba mucho miedo sola! jajaja.

Les voy a contar mi experiencia.

Bien. Llegamos a casa con Besay. Yuhu! Por fin! Mi hermano nos había regalado una mini cuna monísima que yo tenía preparada junto a nuestra cama. En la noche cuando Besay se durmió, la acosté en su mini cuna. Nada más notar que la soltaba se despertó y se puso a llorar. Yo me tenía que levantar de la cama, asomarme a la mini cuna, cogerla en brazos (partiéndome la espalda), sentarme en la cama y darle el pecho. Luego que quedaba dormida, pues al pecho era cuestión de minutos o segundos, me levantaba muuuuuy despacio estilo ninja súper profesional y la iba dejando poooooco a poco en la mini cuna. Me acostaba sin hacer un ápice de ruido y cuando apoyaba la oreja triunfante en la almohada Besay se despertaba y lloraba nuevamente. Socorrooooo!

A eso le sumas que cuando estaba dormida, yo tampoco dormía porque me obsesionaba que se asfixiara, que se le tapase la cara con la mantita, que un buche la ahogara y me la pasaba asomándome a la mini cuna. No dormía casi nada! Mi marido tampoco y la niña igual.

Una noche me harté y me la puse conmigo en la cama. Milagro! Quedó rendida en segundos y yo pude descansar porque si la quería ver solo tenía que abrir un ojo y mirarla dormir. ¿Que se despertaba porque quería el pecho? Así tal cual estábamos, acostadas, mamaba y volvíamos a dormir. Por la mañana después de haber dormido mucho más y mejor pensé “¿y yo para qué quiero la cuna?”. Y es que es así. ¿Por qué complicamos las cosas? Nosotros dormimos acompañados y estoy segura que a más de una o uno dormir solo le daría miedo, inseguridad, etc. ¿Cuánto más le pasará a un bebé indefenso que ni sabe que su madre duerme en una cama justo a su lado o en la habitación contigua?

Por otro lado no es natural. Todas las especies de mamíferos duermen con sus crías. ¿Qué hay de extraño en eso? Es lo lógico, pero el sistema ha hecho que lo veamos como una locura, una insensatez e incluso como una forma de malcriar a los hijos. Un bebé jamás se malcriará a base de amor. Se puede malcriar si se le trata mal (mal-criar), si se le da todo lo que pide a nivel material, etc. Todas las cosas han de llevar un orden y la disciplina es buena cuando se practica desde el amor.

Yo en lo personal creo que es mejor colocar al bebé en un extremo, con el cojín o barra de seguridad para evitar caídas, y no en el centro. La mamá es la que tiene ese chip nocturno que la hace estar alerta toda la noche aunque duerma.

Tú quieres estar con tu bebé y tu bebé quiere estar contigo. ¿Qué lo impide? Los prejuicios y los conceptos preestablecidos de la sociedad.

Déjame decirte aún más. Esos conceptos de “no es bueno que cojas al bebé cuando llora”, “lo tienes que dejar llorar un rato antes de tomarlo en brazos”, “el sitio del bebé es la cuna”, etc., provienen de la época nazi. Esto lo explico también en el post sobre lactancia materna porque también se persiguió este tema durante el régimen nazi. ¿Por qué? Porque el objetivo era el de romper la voluntad del individuo desde su más tierna infancia negándole sus necesidades más básicas para crear así individuos más sumisos. Es fuerte pero es real y estas costumbres las heredamos nosotros y así se sigue enseñando.

El bebé debe y desea estar con su madre. No tengas reparo en practicar el colecho, si en verdad es lo que deseas, si tienen problemas para dormir porque tu bebé se despierta constantemente. Calla a la gente explicando que es sano y beneficioso no solo para el bebé sino para ustedes también. Yo desde que lo hago DUERMO Y DESCANSO, y no solo yo, sino mi marido (y Besay ya ni les cuento cómo duerme de bien). ¿Para qué complicar las cosas con cunas e inventos?

Un bebé que tiene los brazos de su madre cuando lo necesita y que duerme con ella sin que entren factores tales como los prejuicios o la vergüenza, son bebés que en el futuro sentirán más confianza en sus papás y en sí mismos porque no experimentan soledad y no se sienten rechazados, vetados o minados psicológicamente hablando. Se han criado con naturalidad e incluso, en los casos sobre los que he leído, son ellos los que terminan pidiendo dormir en su propia cama. Son niños que tienen menos probabilidades de sufrir terrores nocturnos y trastornos del sueño. La hora de dormir para ellos no es ningún trauma, es algo natural, es sencillo, es dormir y descansar y esto se traduce en un buen crecimiento y desarrollo.

Un factor que a veces preocupa es la falta de intimidad conyugal en la cama. Pero les comento que el día tiene más horas durante las cuales se puede intimar y la cama no es el único lugar de la casa donde estar con tu pareja. Si el bebé duerme ¿cuál es el problema?

Otra cuestión que no se puede ignorar es el hecho de la falta de espacio. Somos 3 en una cama para 2! Mi marido y yo lo resolvimos fácil. Juntamos a la cama de matrimonio una cama individual y listo! Una mega cama donde todos dormimos a moco tendido jajaja.

Sé que habrán mamás que dirán “pues mis hijos se criaron durmiendo cada uno en su cuna y son felices”. No lo pongo en duda. Hay bebés que duermen muy bien en su cuna, lo cual es estupendo. Si Besay hubiese dormido bien en la cuna definitivamente hubiésemos dormido muy bien todos, pero no era el caso. Por eso mi intención con este post es animar a las mamás y papás, que cada noche viven y padecen un mal descanso, que metan a sus hijos en la cama y hagan la prueba.

Hay varias citas que me gustaron especialmente de un pediatra al cual nombro en uno de los post, recomendando 2 de sus mejores libros, y que trata específicamente este tema. Aquí se las dejo para que les sirva de reflexión, pues tendemos a tratar a los bebés como si fuesen seres diferentes y no lo son. Si a ti no te gusta que te dejen sola a él menos. Si a ti no te gustaría que tu marido te dejase llorando y no te consolara, imagina lo que le gustará a tu peque que se lo hagan a él.

“Un niño que quiere ir todo el rato en brazos ni es un malcriado ni se convertirá en un delincuente juvenil.”

“Es absurdo eso de que a los niños les viene bien llorar porque el llanto  les abre los pulmones. A los adultos con insuficiencia respiratoria el médico no les recomienda jamás que lloren.”

“…las personas deben comprender que malcriar es criar mal. Malcriar no es cogerle mucho en brazos, estar mucho con él o cantarle muchas canciones. Malcriar es no hacerle caso, abandonarle…”

“Los bebés necesitan atención constante, 24 horas. Es lo normal. Por eso la mayor parte de las madres del mundo llevan a sus bebés colgados a la espalda. Los llevan todo el día. Van a buscar agua con el bebé a la espalda, muelen el maíz con el bebé a la espalda, labran los campos con el bebé a la espalda, van al mercado con el bebé a la espalda. No lo hacen porque hayan leído ningún libro sobre crianza y apego; lo hacen por comodidad, porque es la única manera de poder hacer todas las cosas que tienen que hacer. Si se sacan al bebé de la espalda, se pone a llorar y no las deja hacer nada.”

“Los niños no necesitan llorar para manipular. Pueden hacerlo con una sonrisa. Pensemos en dos niños de cuatro años que quieren un helado. Uno dice ‘mamá, guapa, cómprame un helado, vamos, que te daré un besito, eres la mamá más buena del mundo, va, por favor, un helado…’. El otro tiene una rabieta, se revuelca por el suelo, da manotazos, rompe cosas.
¿Cuál tiene más probabilidades de conseguir el helado? De hecho, el que tiene una rabieta con frecuencia sólo obtiene gritos, castigos y a veces hasta golpes.
No lloran para manipularnos. Lloran porque están sufriendo, porque lo pasan mal. Si estuvieran felices, en vez de llorar, reirían. Por tanto, nunca hay que pararse en la raya. Hay que cruzar la raya y acudir a consolar a nuestro hijo, como haríamos con cualquier familiar adulto al que viéramos llorar.
Eso no quiere decir darle todo lo que pide, porque a veces piden cosas que no les podemos o no les debemos dar. No se trata de ‘toma, veinte caramelos y cállate de una vez’, sino de ‘estás triste porque no podemos comer caramelos, ¿verdad? Pero ya sabes que son malos para los dientes y tú quieres tener unos dientes fuertes, como los de un león… ¿quieres que dibujemos un león en este papel? O un dinosaurio, dibuja lo que quieras'””

“Yo no dejaría jamás llorar a mi hijo. Ni a mi esposa, ni a mis padres ni a mis amigos. Cuando una persona a la que quiero llora, voy a ver qué le pasa e intento consolarla.”

Pueden agregar sus comentarios más abajo y exponer qué opinan. ¿Cómo lo haces tú, practicas el colecho o no? ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Por cierto, me compré una mochila porta-bebés de la marca Marsupi que es de lo más cómoda. Si quieren saber más sobre esta mochila pueden leer mi post donde explico cómo la conseguí, los beneficios, el precio, etc.
 

One thought on “Colecho. ¿Es cierto que se hacen dependientes o es al contrario?

  1. Muy bueno! Me reí un montón con el “ninja súper profesional” y te felicito por romper los esquemas que el conocimiento común muy equivocadamente ha establecido.

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