Los niños de hoy están “rotos” y no saben ser niños. ¿Dónde están los niños?

Hola a todos, después de otra super pausa sin publicar nada. Pensaba que estaba motivada y dispuesta a escribir como una loca, pero las ganas y la inspiración me abandonaron.

No me gusta llenar el blog de entradas escribiendo sobre cualquier cosa solo por el hecho de escribir algo… Me gusta escribir con sentido y sobre temas que realmente me tocan.

Desde entonces hemos hecho muchas actividades chulas en casa, como el planetario, la mesa de luz y otras lindezas de esta supermami 4×4 (humildad aparte juajajaja).

Supongo que en esos momentos la culpa fue de la pereza, porque pudiendo haber sacado fotos de cada actividad para poderlas subir en cualquier otro momento y explicarles de qué se trata, sencillamente preferí optar por disfrutar de los ratos de juego y creatividad con Besay y dejar la cámara y todo eso de lado.

Bueno, hoy les vengo a compartir un tema que en realidad me ha empezado a preocupar un poco… ¿Los niños de hoy en día están rotos? ¿Qué tipo de niños son?

Estas y otras preguntas me he estado haciendo en la medida en que hemos estado yendo al parque a “jugar” con otros niños.

¿Será cosa de la zona donde vivo? ¿Será casualidad que es cuando nosotros vamos al parque?

¿De qué estoy hablando? jajaja. Ya voy, ya voy…

Les pongo una situación que cada vez se da más y más. Llegamos al parque, con toda la emoción que ello conlleva. “Mamo al paque mami!”… Pero ¿qué pasa? Los niños reaccionan raro (al menos para mi). Besay aparece y trata de subir al tobogán. En el camino encuentra a una niña de su edad, y le habla como invitándola al juego, pero la niña le pone morros y le dice enfurruñada “yo no soy tu amiga!” y se va. Yo pienso, bueno, cada persona es distinta y no todos somos sociables o estamos siempre de buen humor… No le doy importancia y continuamos. Besay, ya en el tobogán, se encuentra con otro niño. Este niño la empuja y la intenta “tirar” del tobogán porque “él estaba primero”.

Bueno, de siempre se sabe que los niños se “adjudican” las cosas cuando son los primeros en descubrirlas o las ven “solas” y sin dueño. Tampoco me pareció la mayor cosa, exceptuando un poco lo del empujarla dado que era un niño que le sacaba 3 años a Besay. Continuamos con la actividad en el parque…

Llegamos a un aparato que da vueltas sobre sí mismo cuando te subes, pero estaba bajo la custodia de 4 niñas (unos 3 años mayores que Besay) y una mamá… Por lo visto estaban haciendo una cola, lo que me parece genial, para poder subir. La pega era que en ese momento estaba desocupado, Besay tiene 3 años casi y ella no vio la cola, sino meramente el columpio vacío. Así que corrió y se montó. También debo decir que era lo primero que quiso hacer desde que llegó al parque pero no pudo usarlo en todo ese tiempo porque estaba “custodiado”.

En fin, que vio la ocasión y se montó. Una de las niñas protestó para que se quitara, y le expliqué a la niña que como ella es más peque y estaba vacío en ese momento, pues simplemente se subió y ya… Le dejé dar un par de vueltitas mientras le explicaba que aquellas niñas estaban así colocadas porque estaban haciendo una cola para turnarse en el columpio… Para mi sorpresa, cuando le pregunté que si se lo “devolvía” a las niñas, me dijo tranquilamente “vale”, y se bajó y a otra cosa mariposa.

Ella optó por colocarse junto a las niñas, pegadita a la valla en la que ellas estaban, pero le empezaron a decir de malas que ahí no, que era al final de la cola. Ella solo quería ponerse junto a las niñas. La cola se la “refanfinflaba”… pero la niña R que R seguía un poquito plasta ya la verdad, que se quitara de ahí, que esto y lo otro. Le dije a la niña que no importaba, que ella solo se quería poner ahí junto a ellas, pero siguió la pequeña disputa. Honestamente no sé qué hacía ahí la otra mamá…  Total que al final Besay se aburrió y se fue a otro lado.

Durante todo el tiempo que estuvimos en el parque vi como de forma constante los niños se rechazaban entre sí, incluyendo a Besay que empezaba a mostrarse ya un poco irritada por el asunto… Ella solo quería jugar y cada niño con el que tropezaba e invitaba a jugar la rechazaba, o la empujaba, o le daba la espalda.

Soy consciente de que los niños hacen sus grupitos, con niños que ya conocen, o con quienes congenian mejor, de su edad, etc., pero lo que yo vi fue más que eso… Fue desprecio, y no lo digo solo por mi hija.

Me resultó triste y frustrante la situación. Besay corría de un lado a otro en el parque y curioseaba entre lo que cada niño hacía… pero todos le ponían mala cara, le gritaban o cosas similares.

Yo no recuerdo así la infancia. Una cosa es el colegio, en donde se forman grupos específicos, y otra el parque… Ir al parque era no saber quiénes estarían allí y estar dispuesto a sencillamente jugar con quien coincidiera contigo.

En ese momento decidí centrarme en jugar yo con ella, y nos pasamos el rato jugando y haciendo el tonto por los columpios del parque. Sin embargo Besa no podía evitar acercarse a algún niño y de nuevo volvía el rechazo. Así que al final me harté y le planteé ir a por unas pompas de jabón al chino y volver a casa a jugar con las pompas y Katán.

Mi marido esta mañana se fue con Besay de “paseo explorador”. Fueron a las camas elásticas a saltar y pasearon por el centro comercial mientras yo jugaba un partido de voley. Pero cuando nos encontramos en casa me contó que los niños con los que ella se iba encontrando no hacían sino apartarla. Uno de los niños, incluso, le preguntó a Freddy que si podía “decirle que se fuera” (a Besay)… Me comentó al llegar que ella ya se empezaba a mostrar molesta con la situación y reaccionaba de forma poco habitual.

¿Siempre han sido así de desagradables los críos? Lo peor de todo es que los papás están escuchando cerca y no hacen nada… Es decir, no se le puede obligar a un niño hacer algo que no quiere, como jugar con otro niño concreto, prestar sus cosas (al menos yo no estoy a favor de eso) y cosas así, pero a lo que me refiero es a las “formas” con las que se expresan…

Uno aquella tarde, el que trató de empujar a Besay del tobogán, se puso a hacer monerías y a decirme que lo mirara. Así que lo observé, y cuando terminó le dije “wow, qué guay!” y me contesta “ay, no me agobies…” y se marchó.

Jajajaja. ¿En serio? Pues no sé qué pinta un crío de 5 años diciendo “no me agobies”. Será lo que le escucha decir a sus padres y de ese mismo modo lo transmite a los demás.

Con todo esto a lo que quiero ir, no es a mostrarme como una mamá dolida porque los niños no juegan con su hija, sino que creo que algo les pasa a los niños de hoy porque se muestran con una especial insensibilidad y noto también que esa “inocencia” ya no existe… Parecen mini adultos estresados, ocupados y con muy poca paciencia.

Me hace pensar en que tal vez cada generación nueva que llega hereda más “estrés” y malos hábitos, y que ello hace que los niños al crecer se conviertan en adultos cada vez más “insensibles” o “deshumanizados” (con sus excepciones, como en todo). ¿Qué reciben en la casa? ¿Qué les afecta del entorno, que los vuelve así? ¿Les estamos poniendo cuidado y atención? ¿Cómo le hablamos a nuestros hijos? ¿Tenemos paciencia con ellos o simplemente los adultos están tan cargados y ocupados con sus responsabilidades diarias que a la hora de tratar con los hijos lo hacen “al trancaso”? Eso es lo que me parece ver en ellos cuando los veo reaccionar de cierta forma en el parque y otros lugares comunes…

Cuando Besay tiene algún gesto “feo” hacia otro niño, intento explicarle que esas no son las formas, pero noto en ella cada vez más que se frustra e irrita cuando nota tanto rechazo seguido y, eso, me preocupa.

Obviamente no la pienso dejar de llevar al parque por eso. Unas tardes son mejores que otras, pero quise escribir sobre este asunto porque cada vez nos topamos más y más con esta situación.

¿Les pasa a ustedes o yo estoy loca? jajaja. En serio, para mí es extraño… y, repito, que sé perfectamente que los niños a veces simplemente son selectivos y que tienen sus cosas (son niños y es normal), pero lo dicho, algo pasa porque lo que veo es muy exagerado y a veces hasta me termina poniendo de mal genio…

Bueno! Ustedes dirán… ¿es así o no?

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