¿El bebé se malcría si lo coges mucho?

¿El bebé se malcría si lo coges mucho?

Después de unas vacaciones “blogueras” atendiendo algunos proyectos nuevos, además de pasar el tiempo con mi cosita linda que ya tiene casi 10 meses, he hecho una pausa para retomar un poco el blog y plasmar nuevas experiencias.

¿Hasta qué punto le puede molestar realmente a la gente lo que hagas o dejes de hacer con tu bebé? Es algo que no comprendo.

Si hablas sobre el pecho y la lactancia todo el mundo sale a defender el biberón. Ya me empiezan a dar hasta lástima los pobres biberones… No recuerdo haberme metido con ellos en ningún momento, pero me dan lástima. ¿Conclusión? No hables sobre lactancia natural para que nadie se ofenda e intenten sofocarte rápidamente cual incendio. ¡Prohibido hablar sobre la lactancia!

A lo que quiero llegar con esto es a lo mucho que la gente insiste en esas famosas frases tipo “el bebé se malcría si lo coges mucho”, “uuuy… pues si lo vas a estar cargando cada vez que te lo pida…”, “lo que tienes que hacer es dejarlo en el carrito y aguantar sin cogerlo para que entienda que no es cuando él quiere, porque si no se te vuelve un manipulador!”…




Escuchaba hace no mucho a Carlos González, el pediatra, que esos “cuentos chinos” que tanto nombra la gente no son para nada acertados.

Para empezar ¿qué es “malcriar”? La misma palabra lo dice: mal-criar. Pero ¿cómo puede un bebé o un niño mal-criarse con amor, con besos, dándole abrazos o “apapachando” como dicen mis amigas del otro lado del charco?

Un bebé está en la necesidad de “manipularte”, no desde el punto de vista que tenemos nosotros negativo de entender esta palabra. Manipular es lo que se hace con las manos. Tú manipulas los alimentos cuando estás en la cocina preparando la cena, manipulas la ropa cuando la doblas, manipulas todo lo que tocas con las manos. Los bebés no pueden hacer las cosas por sí mismos y por tanto deben aprender a hacer que tú las hagas por ellos. Tú eres sus manos! Si lo vemos desde ese punto de vista, como explica Carlos González, entonces sí; los bebés son manipuladores. Lógico! Pero ello no debe ser visto ni enfocado desde ese prisma negativo, rastrero y malvado que es como muchos lo quieren plantear.

Bien… Ahora quiero poner un ejemplo. Imagina que algo te hace sentir triste y lloras y tu marido pasa por tu lado y te evita o simplemente no te dice nada (para que no te mal acostumbres). ¿No es verdad que te haría sentir aún peor? Entonces, ¿por qué tratamos siempre a los bebés y los niños pequeños como si fuesen seres diferentes a los que hay que darles un trato distinto del que nos gusta que nos den a nosotros?

Algunos pueden decir “bueno pero es que yo soy una persona adulta y si algo me hace estar triste es porque realmente la situación es triste. A los niños no les pasa nada realmente. Ellos lloran porque sí”. Falso! Eso es mentira. Nuestros problemas y frustraciones son acorde y proporcionales a nuestra madurez. Para un bebé es tan frustrante que le pique el pie al que no alcanza y que no sabe rascar, como para ti lo puede ser que hayas hecho la comida y al momento de servirla se te caigan los platos al suelo. Su pequeño mundo, pequeño a nuestros ojos, no debe ser nunca infravalorado o menospreciado solo porque cometamos el gravísimo error de quererlo comparar con el nuestro.

Si veo a mi hija llorar es obvio que la voy a ir a consolar, le voy a preguntar qué le pasó, la voy a abrazar y la intentaré calmar… que es lo que me gustaría que me hicieran a mi independientemente de que la otra persona crea que son tonterías mías. ¿En qué clase de mundo vivimos si dejamos solos y llorando a los niños simplemente porque alguien en alguna época comenzó a decir, por ejemplo, que es bueno que lloren “porque se le fortalecen los pulmones”? Precisamente el motivo de la desencadenación del parto, según varias investigaciones, es que los pulmones, el último órgano en terminar de desarrollar, dan la señal de que están maduros y listos para ser utilizados.

No necesitan “fortalecerse”, igual que el estómago y las tripas no necesitan “descansar”. Estos son cuentos de vieja! Es ridículo. Los órganos del cuerpo no descansan. No están hechos para descansar y nos conviene que no lo hagan jajaja. El cerebro tampoco descansa dado que incluso en las fases del sueño sigue trabajando.

Se ha probado, o eso he leído, que los niños y bebés que son cargados por sus padres, y que además duermen con ellos, son niños más seguros de sí mismos y terminan siendo, pese a las opiniones de muchos, más independientes que los otros.

Por otro lado… ¿necesitamos argumentos científicos para cargar a nuestros hijos cada vez que queramos? Yo opino que si tu bebé desea que lo cojas en brazos no hay nada más rico que hacerlo! Es verdad que a veces nos cansan. Tampoco lo voy a pintar todo de rosa! Pero a veces uno también puede sentarse en el suelo con él, en su mantita, ponerse en la cama o donde sea que lo suelan poner y jugar con él, enseñarle algunas cosas… Simplemente pasar tiempo con tu hijo que eso les sabe tanto como que lo cargues en brazos. Lo pones en tu regazo, lo sientas encima tuyo, le sacas algo colorido que le llame la atención y sigue estando contigo y tú con él.

Si tu peque desea estar contigo debes prestarle atención y cargarlo todo lo que te plazca sin que nadie tenga que decir nada, y si lo dicen, se les contesta que criar mal es darle a un hijo cosas materiales para compensar la ausencia o el afecto de los padres. Eso es criar mal a un hijo. ¿Desde cuándo un bebé se cría mal por darle atención, cariño y amor?

El otro día andaba “golifiando” (como decimos en Canarias para referirnos a curiosear), en facebook y leí una publicación de una mujer que decía que si un bebé ha comido, está cambiado y ya eructó (eso último me dio risa) entonces si llora lo hace por majadería y por tener un mal hábito. Decía que por más que llore no se le debe coger porque se acostumbra…. jajajaj y yo pregunto: ¿a qué se acostumbra, al amor? ¿A ser consolado cuando lo necesita? ¿A caso un bebé solo puede querer los brazos de su madre, donde mejor y más seguro se siente siendo que no conoce el mundo y lo está experimentando por primera vez, si tiene hambre, está mojado o tiene gases? ¿No necesita afecto, que lo abracen porque sí, que lo besen y no necesita a caso sentir que su madre está con él y que ella también desea sentirlo cerca? ¿Qué estamos criando soldados y robots para la guerra, o personas?

Ya comenté en otro post que todas estas enseñanzas falsas y negativas nacieron durante la época Nazi. Nosotros, y muchos otros países, las hemos heredado y han quedado arraigadas como una costumbre y un método “eficaz” de criar a un bebé. Pero en absoluto es correcto y mucho menos beneficioso.

Aquí les dejo algo que leí y que me encantó. Muy bello y enternecedor. Espero les guste como a mí dado que expresa lo que siento al respecto.

LO ESTAS MAL ACOSTUMBRANDO A LOS BRAZOS….
Me afirmó una amiga… Díselo a la naturaleza, que lo ubicó 9 meses cerca de mi corazón, 9 meses al compás de mi respiración, 9 meses en compañía de mi voz. Ella lo mal acostumbró primero, que sabiamente llenó mis pechos lecheros, para seguir siendo uno los dos. 

Que te explique la naturaleza, por qué me sonríe cuando estoy fea y me estira los brazos loco de amor.¡No me niego a sus brazos! ¿Por qué negarme? Sería reprimir el amor más puro e incondicional.

Me pide brazos porque después de pasar casi un año tan unidos como jamás lo volveremos a estar, nuestro único consuelo es abrazarnos, para no extrañarnos tanto y amarnos más y más.

Después de todo, más temprano que tarde aprenderá a caminar y todo esto será un hermoso recuerdo, de cuando una vez él fue bebé y mis brazos eran todo para él.

Así que , sin duda la naturaleza es más sabia que ambos, lo que para algunos es “mal acostumbrarlo a los brazos” él lo llama AMAR, MAMAR, MAMÁ.

Ni los árboles sueltan sus frutos pequeños… los cargan hasta que estén listos.

 

Viva la crianza con apego! 

2 thoughts on “¿El bebé se malcría si lo coges mucho?

  1. Muchas gracias por compartir tus experiencias, siempre encontrarán eco, siempre habrá quien las necesite y sobre todo, nunca faltará quien lo agradezca. Esto es lo que significa amar a los demás como a si mismo.

  2. Estoy muy orgullosa de mi hija que a su vez es madre por tener esa sabiduria tan bonia y natural hacia la crianza de su cachorrita que es mi nietita preciosa, te quiero mucho hija y estoy muy orgullosa de ti, eres una madre maravillosa y tu hijita que ha tenido mucha suerte de tener una madre tan sensible y amorosa.

Deja un comentario