Poner pendientes al bebé ¿si o no?

Una de las veces que estuve esperando, junto con algunas madres y embarazadas, por fuera de la consulta del ginecólogo, vi a una chica en frente mía con su hija de pocos meses. Estaba totalmente calvita, muy chistosa, y tenía unas dormilonas puestas en sus orejitas.

Se me hizo extraña la imagen. Era como ver a una viejita con cara de bebé y pendientes jejeje.

En ese momento vino a mi mente una duda: ¿Le pondría yo pendientes a mi bebé si naciese niña?

Me puse a pensar en cuáles serían los motivos por los que tendría que hacerlo y… no se me vino sino uno: la costumbre.

¿Por qué hay que marcarle las orejitas a las niñas? ¿Para diferenciarlas de los niños? ¿No nos puso Dios a las niñas unas cosas y a los niños otras para diferenciarnos? ¿Por qué tengo que diferenciar a mi hija de los niños? ¿No basta con la ropita? Y ¿si alguien se confundiera por la calle y dijera “qué niño tan hermoso” no me bastaría a mi con decir “no es hermoso, sino hermosa”?

Es tanta la costumbre que hay de hacerlo que hasta algunos dicen “eso no duele!”. Bueno, pues si no duele háztelo tú y luego me cuentas, porque yo tengo el recuerdo de mi madre hacérmelos y acordarme de sus ancestros jajaja. No entendí para qué me tenía que hacer las benditas perforaciones si yo no quería eso en mis orejas. ¿Crees que duele menos cuanto más pequeño eres? No. Las terminaciones nerviosas son las mismas. Los niños no son de goma, ni de otro planeta!

Nosotros decimos eso para quedarnos a gusto, pero no es cierto. A las niñas les duele y si no lo crees la prueba es la llantina que se agarran cuando se los hacen.

Yo, como intento de cristiana, opino que el cuerpo es un templo y que hay que tratarlo con respeto.

Independientemente de la ideología de cada quien, opino que nuestros hijos, pese a ser nuestros, no nos pertenecen. Ellos vienen al mundo de una manera y nuestro papel es cuidarlos, educarlos, ayudarlos, apoyarlos y prepararlos para el mundo, pero no creo que tengamos derecho a perforar o marcar su cuerpo sin su consentimiento.

Para mí forma parte del respeto hacia ellos, que debe empezar desde que tienen 0 años. Tenemos la manía de decir que los niños son niños y por ende les restamos importancia. “Ellos no se enteran”, “ellos no saben”, etc., pero creo que es muy buena señal que aun siendo ellos pequeños se les deje tomar decisiones por sí mismos. ¿Y si mi hija de mayor no quiere ponerse pendientes o simplemente preferiría ver sus orejas intactas? ¿Por qué iba yo a coger SUS orejitas y marcarlas? Que decida ella de mayor si quiere o no hacerse agujeros. Yo no considero que tenga derecho de hacer algo así. “Pero le dolerá cuando se los quiera hacer con 15 años”, y también le dolerá cuando se los hagas de recién nacida. ¿Cuál es la diferencia? Que no te dice “jolín! menudo pinchazo!!”, pero que no lo diga no significa que no le duela.

“Qué exagerada!!”. Posiblemente lo parezca o lo sea, no lo sé. Pero le doy mucha importancia a este tema porque quiero demostrarle a mi hija que la respeto incluso desde su más tierna infancia y que soy consciente de que su cuerpo es suyo, no mío.

Veo del todo innecesario perforar las orejas de un bebé solo por moda, porque le quedan monísimos los pendientes, porque se ve graciosa, porque es la costumbre o porque si no la confunden con un niño.

Hay niños a los que  se los confunde con niñas, pero no veo que les tatúen un bigote para que no los vuelvan a confundir. Las madres simplemente dicen “es un niño” y santas pascuas. Pero ¿por qué hay que “marcar” el cuerpo de la niña? Me resulta incluso sexista.

¿Qué diferencia hay entre perforar el cuerpo de un bebé o tatuarlo? ¿Crees que los que les practican la ablación a las niñas de países menos desarrollados ven eso como algo malo? En lo absoluto. Lo ven como algo normal que forma parte de su cultura. Para nosotros es una aberración, pero no lo es agarrar a un bebé contra su voluntad y clavar en sus orejas una aguja para ponerles un adorno.

Por supuesto que no es lo mismo la ablación que perforar una oreja, pero la base de ambas cosas parten del mismo punto: creer que lo ajeno nos pertenece. Siempre son las niñas o las mujeres las que sufren y yo no pienso perforar las orejas a mi hija. ¿Por qué le iba a hacer semejante crueldad? Ya tiene de sobra con las vacunas, como para ir también a que le pongan unos pendientes ridículos que no necesita.

En China se comen a los perros y nosotros lo vemos como una bestialidad (a mi me horroriza y me envenena), pero no nos parece mal comernos una vaca o un cerdo. En la India nosotros somos unos animales por hacer eso, porque allí no comen vacas, y para los judíos somos unos inmundos por comer cerdo. ¿Se fijan? Es solo una cuestión de cultura y costumbrismo. Todos son animales. Los perros piensan y sienten, las vacas piensan y sienten y los cerdos más de lo mismo.

Por otro lado, quiero añadir un dato que considero importante. Tanto en las orejas como en las plantas de los pies existen conexiones reales de todas las partes del cuerpo. A través de masajes, acupuntura (que es indolora) y otras técnicas sobre estas zonas podemos aliviar, sanar y mejorar dolencias, patologías y demás del cuerpo. Si con esas técnicas podemos aliviar, ¿no creen que es contraproducente perforar una zona tan sensible que está conectada tan delicadamente con el resto del organismo?

 

 

Los bebés son bebés y deben ser tratados como lo que son: individuos y personas como tú y como yo que debes respetar y preparar para, más adelante, ofrecerle al mundo algo mejor. Esa es tu misión como madre (o como padre). No es una mera cuestión de criar un hijo. Es tu responsabilidad con respecto del mundo.

“¿Y todo esto por quererle poner pendientes a una niña?”. Si. Así de profundas son las cosas a veces y así de tontos somos los adultos por no cuestionar las cosas antes de hacerlas y subestimar a los más pequeños.

“Es que a la abuela le hace ilusión y le regaló unos pendientes”. Mi abuela también me regaló unas dormilonas muy monas para ponerle a Besay, pero yo le expliqué que no tenía pensado ponerle nada porque me resultaba cruel y me daba lástima hacerle los agujeros siendo ella tan pequeña. Mi abuela comprendió perfectamente mi punto de vista y me dio los pendientes para que los tenga y cuando sea mayor si se los quiere poner, pues lo haga o simplemente los guarde como recuerdo de su bisabuela. ¿Cuál es el problema?

“Pues a mi me pusieron pendientes de pequeña y ni me acuerdo, ni me importa, ni dejo de respetar a mis padres por ello”. Estoy segura, pero apuesto a que te hubiera resultado grato y hasta sorprendente saber que tus padres te quisieron respetar tanto, incluso desde tan pequeña, que consideraron mejor dejar en tus manos esa elección. Estoy convencida de que solo ese pequeño detalle hubiese marcado la diferencia considerablemente en ti, en el ejemplo que ellos hubiesen dado y, en consecuencia, en tu futura actitud de cara al mundo.

Respeta a tus hijos y ellos mostrarán respeto.

Aquí dejo un vídeo que cogí al azar, ni lo miré porque me pongo mala, para que ustedes mismas vean lo que es y mediten seriamente sobre si le harían esto a vuestra beba “porque si” y para que cuando estés pagando en la caja del Mercadona la cajera sepa perfectamente que es una niña.

 

 

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