Recuperar la figura tras el parto

Hay un factor clave en cuanto a eso de recuperar la figura tras el parto y este es la genética de cada mujer. Muchas mujeres se la pasan obsesionadas con lograr un cuerpo que en realidad no pueden tener porque su “figura” por así decirlo no es similar a la que desean. Es importante aceptar el tipo de “línea” que se tiene y luego, en base a eso, trabajar sobre lo que no gusta. ¿Por qué? Pues porque si nos pasamos la vida persiguiendo algo que posiblemente no se puede alcanzar solo obtendremos como resultado frustración, complejos, culpabilidad y otras muchas más cosas. Acepta tu cuerpo, su forma, sé inteligente. Analiza cómo son tus curvas. ¿Qué tipo de cuerpo tienes tú? ¿Qué es lo que no te agrada? Trabaja en eso!

Yo por suerte soy de complexión atlética y no engordo con facilidad. Es más, me cuesta bastante, lo cual a veces eso me resulta un problema. La verdad no tuve que hacer gran cosa para recuperar el peso de antes, solo dar el pecho. En esto del “peso” las mujeres somos un abanico de estilos muy diversos, dado que las que creen tener o tienen unos kilos de más, o muchos, quieren estar delgadas como fideos y las que son como fideos quisieran tener algunos kilos más. Como el cuento de las que tienen el pelo rizado que lo quieren liso y al revés del pepino jajaja. Son pocas las que están conformes con lo que son y lo que tienen… así somos las personas! Qué dolor de cabeza.

En fin, que me enrollo más que la mona Chita por las lianas de la jungla…

Durante el embarazo no hice lo que dicen por ah de “ahora tienes que comer por dos!”. No puedes comer por dos porque tu estómago sigue siendo del mismo tamaño y segundo, no lo necesitas. Lo que yo hice fue comer más variado y mejor. Eso sí es indispensable. Claro que te da hambre y comes más que antes, pero no “por dos”.  Hice caso a todos los antojos que tuve, primero porque me lo podía permitir y segundo porque me daba la gana. Estaba embarazada! Se nos permite todo a las embarazadas! jajaja.

En total subí 9 kilos aproximadamente. Está bastante bien, aunque yo no me preocupaba por el peso mío sino por el de la peque. Hay mujeres que se obsesionan con el peso incluso durante el embarazo y ponen en riesgo la salud del bebé. Yo me lo tomé con filosofía y como sabía que iba a subir de peso obligatoriamente y que era una cuestión temporal… me dio igual la verdad. Lo único que me preocupaba un poco era cómo quedaría mi tripa y la piel del abdomen tras recuperarme del todo, por aquello de las estrías o por si quedaba mucho más ancha que antes. Siempre tuve la cintura estrecha y el vientre muy plano y me daba cosa perderlos, pero bueno… tampoco me iba a morir.

Algo que he visto, por el contrario, en ciertas embarazadas es que aprovechan el estar en estado para ponerse ciegas de comida y, bajo mi punto de vista, si haces eso entonces luego no te quejes de que subiste un montón con el embarazo. Porque no subiste todo eso por estar embarazada… lo subiste por glotona! jajaja Come con ganas, pero controla el peso porque si subes mucho se te puede complicar el parto y este sí es un factor que hay que tener en cuenta.

Recuerdo las clases de preparación al parto. Es muy importante tener cierta movilidad y poder con tu cuerpo porque a la hora de parir tienes que hacer fuerza, te cansas, debes saber y poder respirar bien y estar boca arriba de 9 meses asfixia a cualquiera. A eso súmale contracciones durante horas, cosa que agota, y la posibilidad de no tener epidural… Empujar durante largo tiempo y bien se vuelve complicado.

Mi principal consejo es que coman variado y bien, que hagan caso al cuerpo cuando os pida algo y no os cortéis que subir hay que subir de peso y es bueno para el bebé. PERO: no lo lleven a los extremos y se vuelva eso una excusa para atiborrarse porque deja de ser sano y beneficioso para una y para el bebé. Un bebé que pesa demasiado puede tener problemas para pasar por el canal del parto y hay mamás a las que tienen que poner a dieta durante el embarazo.

Todo en su justa medida para que no se vuelva una irresponsabilidad por parte de una queriendo cuidar la linea más de la cuenta matando de hambre al bebé y a una misma, ni volviéndolo una fiesta insana de “no hay límites y voy a comer hasta reventar”. Pienso que ni lo uno ni lo otro.

Las mamás que, pese a cuidarse durante el embarazo, cojan mucho peso no se preocupen. Tras el puerperio podrán comenzar a hacer ejercicio y hacer lo posible por mejorar su aspecto.

Pero no creo que sea realista abandonar el cuerpo, no hacer nada de ejercicio, no cortarse un pelo comiendo y luego quejarse de que una está así o asá.

No hay que matarse el primer día haciendo un super esfuerzo. Es mejor ir poco a poco, sobre todo si no existe el hábito de hacer deporte y cuesta. Lo ideal es marcarse una meta, un objetivo primeramente pequeño y fácil. Si nos ponemos uno muy grande es posible que no lo alcancemos y con ello nos sintamos mal, desanimadas y ahí viene todo el tren de malos sentimientos ligado a los complejos que vienen detrás cual comparsa.

Poco a poco y con realismo. ¿Qué puedo hacer primero? Caminar. Puedes salir a caminar, tomar aire y viéndolo como el primer paso para ir poniendo en marcha el cuerpo de nuevo.

Si tienes mascota podrías sacarla de paseo y a medida que te vas encontrando con más fuerzas o más en forma puedes comenzar al cabo de unas semanas a trotar con el perro, alternando caminar con trotar, con una amiga o vecina o contigo misma y la compañía de un Ipod con música.

Se trata de ir no solo habituando al cuerpo a estar en movimiento, sino a la mente a realizar ciertas tareas y conseguir poco a poco más y más fuerza de voluntad.

Habrán mamis que de entrada se sentirán muy bien y otras que todo les cuesta y el cuerpo les pesa mil kilos, pero poco a poco.

A mi se me quedaron muy flojas las piernas. Fue un error no hacer más ejercicio mientras estuve embarazada y tenía tiempo.  Sin embargo, como vivo en una zona rural, a las afueras de la ciudad disfruto mucho los paseos. Poco a poco estoy recuperando la fuerza en las piernas.

En casa a veces hago ejercicios como sentadillas cuando cargo a la niña y cosas así. Eso me ha ayudado mucho. He descubierto algunos ejercicios fáciles y eficaces mientras atiendo a la niña. Se hace divertido! jejeje. Hay muchos ejercicios por internet y sobre todo en youtube. Solo mucho cuidado con que sean los ejercicios adecuados a vuestro estado.

Definitivamente pienso que es determinante lo que hagamos o dejemos de hacer durante el embarazo y, repito, es importante estar en forma para que nos sea más fácil el parto. Eso no lo dicen mucho por ahí, ni en los foros, pero es cierto y pocas futuras mamás piensan en eso. Sin embargo, si durante el embarazo no se hizo gran cosa, tampoco tiren la toalla. Siempre se está a tiempo de comenzar y los límites los ponemos nosotras mismas.

Tengo un post donde explico cómo logré que no me saliera ni una sola estría a pesar de no tener una piel muy buena. Se me marca con facilidad. Lo recomiendo porque el hecho de cuidar la piel y ver que lo que haces funciona también ayuda mucho a sentirnos motivadas y seguirnos cuidando.

Hay muchos factores que nos hacen sentir desganadas, pero el principal y más importante está en nuestra mente. Si no tenemos tiempo o dinero para ir al gym, podemos hacer otras cosas.

Si el problema es la falta de tiempo porque el bebé está a pecho y lo pide constantemente podemos cargarnos al bebé en la mochila porta-bebés (ver post) y salir de paseo a caminar, ir a un parque y hacer sentadillas, estirar un poco, etc. Es muy positivo salir y coger aire tras el parto en lugar de quedarse en casa a que te inunde todo.

El ejercicio comienza en nuestra mente. De nada sirve reventarse un día o dos si luego quedamos llenas de agujetas y cansadas y ya no volvemos a hacer nada en semanas o meses. Tampoco vale querer ver resultados inmediatos porque eso no existe. Mentalízate!

No sirve de nada quedarse frente al espejo mirándose y haciendo una lista mental de todo lo que no os gusta. Eso solo desinfla y desmotiva. Id por partes y tomároslo como un reto. No te abandones!

Por otro lado, ¿cómo voy a olvidarme de nombrar lo más obvio? Dar el pecho es lo mejor para hacer que todo vuelva a su sitio. El útero se recoge mucho más rápido y mejor. Pueden leer mi post sobre los entuertos. La grasa se va eliminando a través de la leche y cuanto más se da el pecho más se baja y pierden kilos.

Yo, como de por sí soy delgada, con la lactancia he bajado demasiado de peso. “Vas a desaparecer!!” me dicen algunos… Lo sé! Estoy flaca y no me gusta. Soy de las que prefiere tener un poco de más que de menos. Me gustan las curvas y quiero coger un par de kilos. Creo que 4 ó 5 estaría bien.

En fin. Estos son mis consejos. Espero que les ayude y también que les haga pensar sobre lo importante que es poder con una misma y estar relativamente en forma para el momento del parto.

Ánimo a todas y mucha suerte!

Mente positiva!

En esta foto Besay tiene cerca de los 4 meses. Aquí estaba bastante bien. Me gusta tener un kilito o dos encima, pero ahora mismo que ella tiene 6 meses estoy demasiado flaca y no me gusta!

 

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