La menstruación después del parto ¿Cuándo aparece? ¿Cambia?

Todas sabemos que aunque “la ciencia” determine que “el ciclo menstrual promedio tiene una duración de 28 días”, el cuerpo de cada mujer es distinto.

Hay mujeres que su menstruación aparece de forma irregular, hay otras a las que les visita “su amiga” de forma puntual… y hay otras a las que sencillamente a veces le apetece aparecer cuando “corresponde” y otras veces se pone perezosa y se atrasa o se adelanta y les da una sorpresa.

Después de dar a luz, hay dos factores fundamentales que determinarán si la menstruación volverá pronto o no. Todo depende de si das el pecho o no lo das.

Cuando das el pecho el organismo se mantiene en un estado alto de producción de prolactina, y esto reduce la producción del resto de hormonas. El resultado es que biológicamente el organismo sabe y entiende que hay un bebé al cual estamos alimentando, y que necesita ser alimentado, y la menstruación no se da, para evitar embarazos. Qué sabio es el cuerpo!

Cuando no das el pecho el periodo puede reaparecer en cualquier momento pasados los 2 primeros meses (según tengo entendido).

Saben que después de dar a luz la mamá pasa por una cuarentena (40 días) llamada puerperio, durante la cual el útero se limpia interiormente y hay un sangrado bastante abundante y constante, que con el paso de los días o semanas, depende de cada mujer, va menguando hasta concluir. Esto no es una menstruación.

Retomando el caso de las mamás que sí dan el pecho, por lo general se dice que es a partir del 6º mes que puede reaparecer la menstruación. También se dice que hasta el 4º o 6º mes se pueden mantener relaciones sexuales sin riesgo de embarazo, ya que la amenorrea (ausencia de menstruación) imposibilita el quedar en estado. Sin embargo, como ya saben, las estadísticas solo son números y probabilidades y no siempre aciertan.

Para empezar dependerá de cuánto y cada cuánto des el pecho a tu bebé. Si las tomas son superiores a 6 al día, es muy probable que el periodo no regrese. Sin embargo no aconsejo a ninguna utilizar esto como método anticonceptivo, porque sé de casos que han fallado.

Cuando las tomas se empiezan a reducir a lo largo del día las posibilidades de que tu menstruación reaparezca aumentan. Pero no hay nada escrito que diga que a los X meses sí o sí te va a venir tu regla, porque no es cierto. A mi me volvió cuando Besay cumplió los 2 años. Le daba bastantes veces al día el pecho, a pesar de tener una alimentación variada y completa. También sé de mamás que dan el pecho y la menstruación les vino al 4º mes…

En total, entre embarazo, parto y lactancia, he de decir que estuve casi 3 años sin recibir la visita de “doña Paca”. Quedé en estado aproximadamente a mediados de febrero del 2013, dí a luz a Besay el 29 de noviembre del 2013 y hasta noviembre del 2015, justo unos pocos días antes del cumpleaños de Besay, volvió todo a la normalidad y volví a menstruar.

Por otro lado, y tratando el tema sobre si ha cambiado algo mi menstruación una vez regresó después del parto,… he de decir que sí.

Antes de quedar embarazada nunca había experimentado dolores o molestias antes o durante la menstruación. En ese sentido siempre he tenido suerte, y hasta me resultaba “exagerado” todo lo que se comentaba por ahí al respecto sobre los dolores, los cólicos, etc. Evidentemente, yo ignoraba todo eso porque no lo conocía jajaja.

Después del parto y de que me volvieran los ciclos sí he notado cambios. No es que me den esos cólicos dolorosos que sufren muchas, pero sí he notado mareos, náuseas, algún dolorsillo y malestar… por no decir que hasta he creído tener alguna décima de fiebre.

¿Ha cambiado también tu menstruación? ¿Eres de sufrir cólicos o eres de las mías?

Deja un comentario con tus experiencias y comparte tu sabiduría con nosotras!

El aburrimiento es necesario! La importancia de que tus hijos se aburran

¿Saben? Hay quienes observan a las plantas, otros observan las nubes, otros insectos… y luego yo observo a mi hija jajaja.

Y me doy cuenta de algo… ¿Qué tiene de creativo y estimulante que al niño siempre se le propongan juegos?

“Vamos a jugar a pintar”, “vamos a jugar al escondite”, “vamos a …”… ¿Por qué ese afán de mantener siempre a los niños “ocupados”?

Yo no recuerdo ver a mis padres detrás mía a diario proponiéndome jugar a esto y lo otro. Tampoco pasaban mucho tiempo en casa, así que las cosas son diferentes claro,… pero saben? Creo que hacemos “mal” (hasta cierto punto) en “programar” el entretenimiento de los peques de casa.

Es importante que tengan juegos, herramientas y opciones, ya que de ahí ellos escogen y desarrollan la actividad o el juego que les apetezca pero eso de estar pendientes de proponerles algo en cuanto vemos que se aburren… creo que atenta contra su creatividad, su imaginación y hasta los podemos hacer vagos o poco “emprendedores”.

Cuando yo era pequeña y me aburría me veía obligada a buscarme la vida para entretenerme con algo. Tenía que usar la imaginación y, cuando no existía aquello con lo que quería jugar, simplemente lo imaginaba o lo improvisaba.

Últimamente cuando noto que Besay se aburre una parte de mi desea ir hacia donde está y resolverle el asunto improvisando algún juego, pero una vocecita interior me asalta y me dice que no, y que debo dejar que se aburra para que ella misma se desarrolle como la niña que es.

Aburrirse no es malo! Es necesario y forma parte de la niñez. Ellos deben experimentar aburrimiento de vez en cuando. No se les puede dar todo hecho, ni plantearles siempre las actividades. Ellos deben tener tiempo de aburrirse y buscarle solución a su propio aburrimiento.

Así que me dejo llevar de esa voz interior y simplemente no hago nada. Mientras escribo o trabajo desde el ordenador me mantengo con una oreja dirigida hacia ella jajaja y pendiente de qué es lo que hace y qué resuelve. Y, saben? A pesar de que al principio, los primeros minutos se pone un poco insoportable, siempre termina encontrando algo que hacer, y cuando eso sucede, cuando veo ese resultado pienso “Besay es una niña!” jajaja. Es recursiva, creativa y como todo niño… sabe buscarse la vida para entretenerse y divertirse cuando se aburre.

Si un niño se acostumbra a que lo tengan entretenido siempre o a proponerle juegos y actividades de forma constante… ese niño tendrá problemas cuando tenga que buscarse la vida. Probablemente le costará tener iniciativa y necesitará siempre un empujón para “arrancar”.

Yo confieso que me costaba al principio, pero ahora, cuando veo que se avecina esa pequeña ola de “caos”…la resisto con cautela (sin ignorarla) y cuando pasa, todo vuelve a la calma.

¿Y tú? ¿Dejas que tus hijos se aburran?

Si te gustó ya sabes qué hacer!

Cómo evitar las estrías en el embarazo.

Seguro que estás preocupada y te preguntas cómo evitar las estrías en el embarazo.

Aunque parezca increíble a mi no me salió ni una y créanme que no tengo una piel de las que llaman “buenas”, ni de “porcelana”. Soy de piel morena y de complexión delgada, pero durante mi adolescencia mi peso oscilaba entre los 50 y 55 kg y ese variar, aunque fuese poca la diferencia, hizo que me saliesen estrías en la zona trasera de la rodilla y algo en los muslos, aunque por suerte no se notan mucho. La verdad, nunca les presté mucha atención porque supongo que son cosas que pasan y tampoco son algo exagerado o que me traumaticen, pero tras mi embarazo descubrí la crema hidratante jajaja.

¿Cómo puede ser que por subir y bajar durante un tiempo algún que otro kilo quede marcada la piel con alguna que otra estría y que luego tras un embarazo no salga ni una?

Hay algo que marcó la diferencia y es tan sencillo como imponerse una buena disciplina de hidratación.

Por una mala experiencia que tuvo una amiga mía, con esto de las estrías, me tomé muy enserio lo de hidratar mi piel. ¿Qué fue lo que yo hice? Compré aceite, en mi caso concreto de almendras dulces, y lo mezclé con una buena crema hidratante. Yo compré la crema de Neutrógena “hidratación profunda”. El botito es blanco y la etiqueta color azul. Además me agradó mucho porque tiene un aroma muy rico. Deja la piel sumamente suave y si sueles tenerla seca verás cómo se te queda perfecta. Los primeros meses del embarazo noté que mi piel se resecó más de la cuenta y aunque me ponía crema, una normalucha, al poco de habérmela puesto estaba como si no me hubiese echado nada. Una sensación de sequedad todo el tiempo…! Así que probé con esta que os digo y uffff menudo cambio.

Opté por el aceite de almendras dulces porque mi matrona me la recomendó y me dijo que es la que más elástica vuelve la piel, por su gran cantidad de vitamina A, E, B1, B2 y B6.

Ponía una gran cantidad de crema en mi mano y la mezclaba con el aceite. Me daba la mezcla por todo el cuerpo, pero las zonas de la barriga y toda la zona lumbar (donde se suelen formar las famosas “chichas” jajaja) les aplicaba más mezcla dejándolas prácticamente blancas. Bien empapadas. El pecho, la barriga, los glúteos y los muslos también. No era solo ponerme y extenderla como se hace habitualmente, sino que dejaba el exceso adrede.

Esto me lo hacía cada mañana, cada vez que salía de la ducha y cuando me iba a la cama. Lo sé. Es un pringue total, pero vale la pena. De verdad. Por la noche era especialmente desagradable, porque me aplicaba mi potingue milagroso jaja y luego me ponía la blusa para dormir… y aaaagggg! jajaja. Pero yo pensaba “lo agradecerás cuando no veas estrías”. Y así fue!

Sé que hay mujeres que no podrán evitar que les salga alguna que otra estría, pero de veras que esto hará que la cantidad y la profundidad de las mismas sea mucho menor.

Es importante que comiencen con este ritual a diario desde el mismo momento en el que sepan que están embarazadas porque hay muchas que esperan a que les empiece a salir la tripita y luego se arrepienten. Se trata de ir preparando la piel para toooodo lo que se va a tener que estirar.

Si a alguna le pica la tripa es normal. A mí me habían dicho que cuando picaba era porque iban a empezar a salirte estrías, pero no es cierto. La piel pica porque está estirando y está tensa, pero no necesariamente te van a salir estrías. Tú te pones tu cremita como te digo y verás. Si durante el día estás en casa tranquilamente y no estás haciendo nada que te comprometa, puedes aplicarte más crema y aceite y quedarte con la camisa levantada tan ricamente dejando que tu piel se siga hidratando. Cuantas más veces lo hagas mejor para ti!

Es cierto que no tuve una grandísima tripa en comparación con otras mamás, pero yo soy menudita y para mi tamaño y mi piel, fue un cambio brusco. En total subí 9/10 kilos, mi cintura estaba en 59 cm y se puso en 100 cm, así que en verdad para mi sí fue un gran cambio.

Espero que sigan mi consejo y no dejen de hidratarse bien bien bien las zonas que mencioné, porque las estrías no salen solo en la tripa o la zona lumbar, sino que los muslos, brazos, etc., también se verán afectados por el cambio de peso. Ya verán que se sorprenden!!

Comparte con el resto cómo te ha ido o cómo te está yendo con la prevención de las estrías. Deja tu comentario! Y recuerda… hay cosas que son inevitables, así que si te sale alguna no te obsesiones ni te frustres. Son nuestras heridas de guerra!

Colecho después de 2 años. Mi conclusión

Recuerdo que cuando leí sobre el colecho ya estábamos practicándolo, por necesidad y por sentido común (en nuestro caso). Los artículos y post de otras madres afirmaban que los niños que dormían con sus padres eran niños más seguros de sí mismos, entre otros beneficios.

Era como un experimento en el cual debías dejar pasar el tiempo para poder comprobar los resultados, y yo apenas llevaba unos pocos meses. Qué ganas de que pasaran unos añitos y poder saber si esos artículos y teorías tenían razón!

Bueno, este mes Besay ya cumple su segundo año y continuamos durmiendo todos juntitos y revueltos en la cama jajaja.

No me voy a centrar en este post en los comentarios de la gente, en sus opiniones y en defender esta práctica porque para eso ya hice el primer post sobre este tema.

Así que voy más directamente al grano.

Seguimos durmiendo bien. La hora de dormir es la hora de dormir y somos felices cuando nos vamos a la cama (eso después de Besay brincar y saltar hasta que se cansa y se rinde jajaja). Hemos adquirido un colchón de 180×180 porque el descanso de todos es importante y considero que en una cama sencilla de matrimonio 2 adultos y un bebé que a veces se mueve mucho simplemente noc se puede descansar, aunque los habrá que ya están acostumbrados y les va bien así. A mí me gusta estirarme en la cama, a mi marido también y a nuestra peque ni te cuento jajaja.

Hay quienes tienen su cama de matrimonio y luego ponen bien pegada una cama individual. Si esta manera les va bien, genial. Para mí era incómodo porque siempre hay algún momento de la noche en el que necesito pegarme bien a Besay para darle el pecho, para que me sienta y siga durmiendo, etc., y la división que queda entre ambos colchones me mataba. Por eso optamos por un colchón bien amplio, sin uniones ni cosas raras.

Hoy por hoy, puedo decir que Besay es una niña bastante segura de sí misma. Definitivamente estoy segura de que, por su forma de ser, que de hecho es una niña muy sensible, el dormir con sus padres y no tener que estar preocupada de que se hace de noche y la van a acostar sola, no solo puede descansar bien sino que se siente confiada, tranquila y segura.

Todo esto yo lo noto mucho en su forma de actuar. Cuando vamos al parque, evidentemente hay niños muy diferentes unos de otros, pero yo lo que más noto en esos momentos es en la conducta de Besay con respecto de otros pequeños que es muy diferente. Ella cuando quiere hacer algo no lo duda, lo hace. Se siente confiada, capaz.

Es posible que alguien crea que esa conducta es innata en ella y que nada tuvo que ver el hecho de dormir todos juntos, pero yo conozco a mi hija, y sé que es una niña muy sensible y estoy segura de que si la hubiese puesto a dormir por aparte, ello le hubiese afectado y sería una niña más de buscar a mamá y a papá en casi todo, buscaría más nuestra aprobación o dudaría más a la hora de hacer las cosas.

A veces uno necesita poner las cosas en práctica para saber si son o no, y otras veces es tu voz interior la que te dicta y te dice. En este caso, para mí, son ambas cosas.

Me siento feliz de ver a mi hija sentirse así, segura y capaz de hacer lo que se proponga.

Practica el “colecho” y olvídate del qué dirán.

Este es el segundo post más importante para mi. Me ha costado un poco concentrarme en este tema porque es muy extenso y quiero exponer las cosas de forma que se entiendan y sobre todo que convenzan porque el colecho debe ser algo practicado obligatoriamente!

Empezaré por la parte social. Como ya expliqué en el post sobre lactancia materna exclusiva somos una sociedad de costumbres. Si nuestras abuelas hacen una cosa (así esté mal hecha) y lo enseñan así a sus hijas, nuestras madres, ellas aceptando lo aprendido como lo normal, nos enseñarán a su vez de la misma manera y, pese a que nadie suele poner en tela de juicio lo aprendido, seguramente haremos igual con nuestros pequeños.

Pero, qué tal si hubo un error en la enseñanza? Se seguirá enseñando mal hasta que alguien se pare, analice la situación y llegue a la conclusión de que el método está mal y hay que cambiarlo.

Si hay un tema, además del de la lactancia, que se ha atacado y deformado con el paso de los años y los siglos, es el de practicar el colecho. ¿Pero qué es eso del colecho? Es dormir con tu hijo en la misma cama (co-lecho).

“El niño tiene que dormir en su cuna. Ese es su sitio”. Muchos dirán o escucharán esta afirmación, así como “pero qué niño más mimado”, “así se te va a malcriar”, “después para que duerma solo no te queda nada” y un montón de frases más.

Ningún niño se malcría por dormir plácidamente con sus padres o con su mamá. ¿A quién no le gusta meterse en la cama a su bebé y tenerlo cerca? ¿O acaso no les hubiera gustado a ustedes poder dormir más veces en la cama con vuestros padres? ¿Recuerdan cómo se sentían? ¿Por qué negarles esto a nuestros hijos? ¿Por qué repetir las cosas si a nosotros no nos gustó? ¿Por costumbre? ¿Porque es lo normal? Normal no es sinónimo de correcto. En una tribu puede ser normal comerse unos a otros, pero eso no significa que esté bien o sea lo acertado. Yo misma pasé muchos terrores y temores de niña en mi habitación y cuando me quería pasar a la cama con mis padres tenía que pasar por el tremendo dilema de qué era peor… pasar sola y muerta de miedo la noche en mi cuarto o pasar el terror de despertar a mi padre que tenía que madrugar y de seguro se enfadaría? Qué cabreos se cogía ese hombre! jajaja. Yo lo entendía, pero es que pasaba mucho miedo sola! jajaja.

Les voy a contar mi experiencia.

Bien. Llegamos a casa con Besay. Yuhu! Por fin! Mi hermano nos había regalado una mini cuna monísima que yo tenía preparada junto a nuestra cama. En la noche cuando Besay se durmió, la acosté en su mini cuna. Nada más notar que la soltaba se despertó y se puso a llorar. “Qué mimosa!” dirán algunos… y yo diré… “qué ignorante y bruto!”. ¿Cómo va a ser mimoso un bebé por querer y necesitar estar en los brazos de su madre? Un bebé precisamente donde debe estar es en los brazos de su madre! He visto mujeres querer cargar a su hijo de pocos meses y no hacerlo por vergüenza a parecer de esas madres que aman a sus hijos y los quieren cargar a cada rato, como si eso fuese algo malo o negativo.

Ni que fuésemos a crear malas personas por hacer esto!

En fin. Continúo. Nos pasamos las primeras noches despertándonos a cada par de horas porque Besay se despertaba y lloraba pidiendo el pecho. Yo me tenía que levantar de la cama, asomarme a la mini cuna, cogerla en brazos, sentarme en la cama y darle el pecho. Luego que quedaba dormida, pues al pecho era cuestión de minutos o segundos, me levantaba muuuuuy despacio estilo ninja súper profesional y la iba dejando poooooco a poco en la mini cuna. Me acostaba sin hacer un ápice de ruido y cuando apoyaba la oreja en la almohada Besay se despertaba y lloraba nuevamente. Socorrooooo!

A eso le sumas que cuando estaba dormida, yo tampoco dormía porque me obsesionaba que se asfixiara, que se le tapase la cara con la mantita, que un buche la ahogara y me la pasaba asomándome a la mini cuna. No dormía casi nada! Mi marido tampoco y la niña igual.

Una noche me harté y me la puse conmigo en la cama. Milagro! Quedó rendida en segundos y yo pude descansar porque si la quería ver solo tenía que abrir un ojo y mirarla dormir. ¿Que se despertaba porque quería el pecho? Me sacaba la teta y así tal cual estábamos, acostadas, mamaba y volvíamos a dormir. Por la mañana después de haber dormido mucho más y mejor pensé “¿y yo para qué quiero la cuna?”. Y es que es así. ¿Por qué complicamos las cosas? Nosotros dormimos acompañados y estoy segura que a más de una o uno dormir solo le daría miedo, inseguridad, etc,. ¿Cuánto más le pasará a un bebé indefenso que ni sabe que su madre duerme en una cama justo a su lado o en la habitación contigua?

Por otro lado eso no es ni natural. Todas las especies de mamíferos duermen con sus crías. ¿Qué hay de extraño en eso? Es lo lógico, pero el sistema ha hecho que lo veamos como una locura, una insensatez e incluso como una forma de malcriar a los hijos. Un bebé jamás se malcriará a base de amor. Se puede malcriar si se le trata mal (mal-criar), si se le da todo lo que pide a nivel material, etc. Todas las cosas han de llevar un orden y la disciplina es buena cuando se practica desde el amor.

Hay ocasiones en las que se han dado accidentes durante la noche tales como aplastar al bebé y cosas así, pero han sido casos muuuuy aislados. Yo en lo personal creo que es mejor colocar al bebé en un extremo, con el cojín para evitar caídas, y no en el centro. La mamá es la que tiene ese chip nocturno que la hace estar alerta toda la noche aunque duerma.

Tú quieres estar con tu bebé y tu bebé quiere estar contigo. ¿Qué lo impide? Los prejuicios y los conceptos preestablecidos de la sociedad.

Déjame decirte aún más. Esos conceptos de “no es bueno que cojas al bebé cuando llora”, “lo tienes que dejar llorar un rato antes de tomarlo en brazos”, “el sitio del bebé es la cuna”, etc., provienen de la época nazi. Esto lo explico también en el post sobre lactancia materna porque también se persiguió este tema durante el régimen nazi. ¿Por qué? Porque el objetivo era el de romper la voluntad del individuo desde su más tierna infancia negándole sus necesidades más básicas y haciéndole esperar para crear así seguidores más sumisos. Es fuerte pero es real y estas costumbres las heredamos nosotros y así se sigue enseñando.

El bebé debe y desea estar con su madre. No tengas reparo en practicar el colecho! Calla la boca de la gente explicando que es sano y beneficioso no solo para el bebé sino para ustedes también. Yo desde que lo hago DUERMO Y DESCANSO, y no solo yo, sino mi marido (y Besay ya ni les cuento cómo duerme de bien). ¿Para qué complicar las cosas con cunas e historias que no son naturales ni sanas?

Un bebé que tiene los brazos de su madre cuando lo necesita y que duerme con ella sin que entren factores tales como los prejuicios o la vergüenza, son bebés que en el futuro sentirán más confianza en sus papás y en sí mismos porque no experimentan soledad y no se sienten rechazados, vetados o minados psicológicamente hablando. Se han criado con naturalidad e incluso son ellos los que terminan pidiendo dormir en su propia cama. Son niños que tienen menos probabilidades de sufrir terrores nocturnos y trastornos del sueño.

Sé que habrán mamás que dirán “pues mis hijos se criaron durmiendo cada uno en su cuna y son felices”. No lo pongo en duda porque no soy Dios y no vivo en sus cabezas como para saber si son o no felices y si la causa de su felicidad dependió o no de dormir en “su cuna”, pero estoy segura de que serían aún más felices y tendrían una mayor confianza en sí mismos si hubiesen dormido con su madre hasta hartarse.

Un factor que a veces preocupa es la falta de intimidad conyugal en la cama. Pero les comento que el día tiene más horas durante las cuales se puede intimar. Si el bebé duerme ¿cuál es el problema?

Otra cuestión que no se puede ignorar es el hecho de la falta de espacio. Somos 3 en una cama para 2! Mi marido y yo lo resolvimos fácil. Juntamos a la cama de matrimonio una cama individual y listo! Una mega cama donde todos dormimos a moco tendido jajaja.

Hay varias citas que me gustaron especialmente de un pediatra al cual nombro en uno de los post, recomendando 2 de sus mejores libros, y que trata específicamente este tema y de ahí que yo también insista y conozca sobre el colecho. Aquí se las dejo para que les sirva de reflexión, pues tendemos a tratar a los bebés como si fuesen seres diferentes y no lo son. Si a ti no te gusta que te dejen sola a él menos. Si a ti no te gustaría que tu marido te dejase llorando y no te consolara, imagina lo que le gustará a tu peque que se lo hagan a él.

“Un niño que quiere ir todo el rato en brazos ni es un malcriado ni se convertirá en un delincuente juvenil.”

“Es absurdo eso de que a los niños les viene bien llorar porque el llanto  les abre los pulmones. A los adultos con insuficiencia respiratoria el médico no les recomienda jamás que lloren.”

“…las personas deben comprender que malcriar es criar mal. Malcriar no es cogerle mucho en brazos, estar mucho con él o cantarle muchas canciones. Malcriar es no hacerle caso, abandonarle…”

“Los bebés necesitan atención constante, 24 horas. Es lo normal. Por eso la mayor parte de las madres del mundo llevan a sus bebés colgados a la espalda. Los llevan todo el día. Van a buscar agua con el bebé a la espalda, muelen el maíz con el bebé a la espalda, labran los campos con el bebé a la espalda, van al mercado con el bebé a la espalda. No lo hacen porque hayan leído ningún libro sobre crianza y apego; lo hacen por comodidad, porque es la única manera de poder hacer todas las cosas que tienen que hacer. Si se sacan al bebé de la espalda, se pone a llorar y no las deja hacer nada.”

“Los niños no necesitan llorar para manipular. Pueden hacerlo con una sonrisa. Pensemos en dos niños de cuatro años que quieren un helado. Uno dice ‘mamá, guapa, cómprame un helado, vamos, que te daré un besito, eres la mamá más buena del mundo, va, por favor, un helado…’. El otro tiene una rabieta, se revuelca por el suelo, da manotazos, rompe cosas.
¿Cuál tiene más probabilidades de conseguir el helado? De hecho, el que tiene una rabieta con frecuencia sólo obtiene gritos, castigos y a veces hasta golpes.
No lloran para manipularnos. Lloran porque están sufriendo, porque lo pasan mal. Si estuvieran felices, en vez de llorar, reirían. Por tanto, nunca hay que pararse en la raya. Hay que cruzar la raya y acudir a consolar a nuestro hijo, como haríamos con cualquier familiar adulto al que viéramos llorar.
Eso no quiere decir darle todo lo que pide, porque a veces piden cosas que no les podemos o no les debemos dar. No se trata de ‘toma, veinte caramelos y cállate de una vez’, sino de ‘estás triste porque no podemos comer caramelos, ¿verdad? Pero ya sabes que son malos para los dientes y tú quieres tener unos dientes fuertes, como los de un león… ¿quieres que dibujemos un león en este papel? O un dinosaurio, dibuja lo que quieras’””

“Yo no dejaría jamás llorar a mi hijo. Ni a mi esposa, ni a mis padres ni a mis amigos. Cuando una persona a la que quiero llora, voy a ver qué le pasa e intento consolarla.”

Pueden agregar sus comentarios más abajo y exponer qué opinan. También pueden acceder al foro, sin necesidad de registrarse, y debatir sobre el tema allí. ¿Cómo lo haces tú, practicas el colecho o no?

Cómo conseguir la lactancia materna exclusiva (LME)

Hola a todas. Éste, para mí, es el post más importante de todos porque trata un tema que a todas nos afecta o nos ha afectado en algún momento y es cómo conseguir la lactancia materna exclusiva (LME) Veo que me ha quedado un poco largo, pero de veras creo que les ayudará leerlo 😉

Lo primero que quiero dejar claro, es que hay muchas mamás que, ya sea por decisión propia o por otro tipo de circunstancias, no le dan el pecho a su bebé y eso es algo totalmente respetable. He leído mucho en foros sobre este tema, y encuentro que hay mucho debate (y de muy malas maneras) entre mamás que dan leche artificial y mamás que dan el pecho. No es mi intención, en absoluto, inmiscuirme en la decisión de aquellas mamás que no pueden o no quieren dar el pecho. Cada quien hace lo que quiere hacer o lo que buenamente puede y eso hay que respetarlo.

Yo he querido dirigirme en este caso a las mamás que están dando el pecho o quieren hacerlo y sienten o creen que no pueden, o que piensan que se les está yendo la leche, que tienen dudas sobre el tema, etc. Si ese es tu caso, desde luego, este es tu post.

Durante el embarazo estuve leyendo sobre lactancia y espero ser capaz de plasmar todo lo aprendido de una forma sencilla, clara y completa.

Lo primero que quiero decirte es que si tú quieres dar el pecho, puedes dar el pecho, a no ser que se presente alguna circunstancia específica y concreta que realmente impida hacerlo.

Existen muchas afirmaciones, que incluso se escuchan en pediatras, que no son en absoluto ciertas. Es curioso, pero la sociedad funciona con repeticiones. Me explico. Si yo tomo una afirmación falsa, la hago circular por internet, otras personas de pronto encuentran lógica esa afirmación (lo que no quiere decir que sea cierta) y la toman para sí. A su vez la comparten y así sigue la bola, hasta que se convierte en una afirmación aceptada por la gran mayoría, convirtiéndose a su vez en una “verdad”, pese a no ser cierta. Todo el mundo lo acepta, lo da por sentado y por ende…así se enseña.

Antes de continuar quiero aclarar que hay muchas de estas afirmaciones falsas o consejos dados por los propios pediatras. ¿Por los pediatras? Así es. “Pero si ellos han estudiado y se han preparado precisamente para tratar estos temas… ¿cómo puede ser?”. La explicación es muy sencilla y me tomó un poco de investigación y lectura de un libro muy especial que comento más abajo. Todo parte de la época nazi, durante la cual se estableció un modelo de crianza concreto, que pasó a ser escuela entre los pediatras nazis y consistía en practicar cosas como “ponerle horarios al bebé en las tomas”, “enseñarle a dormir en su cuna” (cuando el bebé no debería dormir en la cuna sino con su madre) y un largo etc., de cosas que se afirman una y otra vez y que hemos heredado a día de hoy, pero que ni son ciertas ni son buenas, puesto que esto lo enseñaban así para “crear adultos fáciles de doblegar y que sean mejores seguidores en el futuro”. Es un poco radical, pero así es.

Bien, esto es lo que ha pasado con el paso de los años y los tópicos de la lactancia materna.

He comprobado que la lactancia materna está infravalorada y que se le hace mucho la guerra. Hay madres que sufren el acoso de ciertos conocidos que las machacan “porque el bebé está todo el día en el pecho”, porque “a lo mejor tu leche no es buena y el niño se queda con hambre”, “si tiene hambre cada dos por tres es porque con tu leche no le llega”, “¡¿otra vez en la teta?!”, “le tienes que dar cada 3 horas y ponerlo 10 minutos en cada pecho”, “es mejor que después de darle el pecho le hagas un biberón por si acaso, como refuerzo”, “tienes que enseñarle un horario específico para que sepa cuándo es la hora de comer”, “con tanta teta se te va a malcriar”, … etc. ¿A alguna le suena algo de esto?

Pues nada es cierto. Para empezar el bebé es quien dicta cuándo se ha de comer, cuándo se duerme y cuándo se hace caca jajaja. Eso de ponerlo 10 ó 15 minutos en cada pecho es un error. La leche que sale al comenzar la tetada es más acuosa y ligera. A medida que el bebé mama la leche poco a poco va cambiando y se va volviendo más “entera”, por así decirlo. Tiene más grasita y nutrientes la leche del final que la del principio. Si ponemos al bebé 10 minutos, por ejemplo, en un pecho y lo pasamos al otro sin dejar que la termine y él mismo decida soltarla, le vamos a dar la leche más light de cada pecho. ¿Y la grasita? Se la estará perdiendo!

La lactancia materna es a demanda del bebé. Si pide pecho cada 20 minutos porque, sobre todo al principio, se engancha unos minutos y se queda dormido, pues le das cuando te pida de nuevo aunque tú creas que ha pasado muy poco tiempo. Si te la pide a las 2 horas, pues a las 2 horas. Será cuando él o ella te lo pida y no cuando los demás digan. Aquí no existe el reloj, ni las cantidades. Olvídate de eso y déjate llevar que esta experiencia es muy bonita y hay muchos falsos mitos pululando por ahí. Cuanto más intentes hacer las cosas según “un plan” más te vas a frustrar cuando veas que la realidad no coincide con tus espectativas.

En una ocasión me dijo una tía mía… “tú le das como le daba yo a tu prima. Diez minutos en cada pecho y después le daba el refuercito”. ¿Refuercito? Cuando se habla del refuerzo se refiere al biberón. Esto fue lo que en su día le explicó el pediatra a mi tía y ella me lo quiso transmitir a mi, pero como yo me documenté, leí e investigué, sé que esa no es la forma de alimentar al bebé.

Mi madre, sin saber y sin mala intención, me dijo que como ella no había podido darme el pecho sino 2 semanas porque se quedó sin leche, yo tampoco podría dar de mamar a mi bebé cuando naciese porque “nosotras no somos de tener mucha leche”. Jajaja. Lástima que en ese entonces se dejó engañar y realmente creyó que se había quedado sin leche. Lo que mi madre no sabía es que aproximadamente después de ese período la subida de la leche no es como al principio, por lo que el pecho parece, y está, más blando y flácido. Da la sensación de que la leche está diciendo “adiós”, pero lo que realmente ocurre es que la producción de leche se regula. ¿Para qué fabricar grandes cantidades de leche si mi pequeño solo toma 30 o 50 ml en ese momento? El pecho se adapta a lo que el bebé demanda y si al principio tenemos los pechos muy hinchados, por la subida de la leche es porque el pecho no sabe qué tanto va a necesitar el bebé. Así que las primeras semanas (depende de cada mujer) el pecho es como un bufet. Hay comida de sobra. Pero luego viene a ser como un restaurante. Hay que esperar porque a veces la comida (la leche) se toma sus minutos en estar lista, y cuando se nos sirve, es la ración justa para un comensal.

Desde luego que hay mamás que siguen teniendo leche de sobra. Pero, bajo mi punto de vista y que he aprendido según lo leído, lo normal es que el pecho produzca simplemente lo que el bebé va a necesitar.

Otra tía mía, la más joven, tiene 2 hijos. Uno tiene 4 añitos y aún toma pecho por las noches. “Vicio!” dice mi abuela jajaja. Nada de eso. El pecho es lo mejor que le puedes dar a tu hijo, si las circunstancias te lo permiten y está recomendado por los buenos pediatras hasta esa edad (y más) sin problema ninguno. No es una cuestión de vicio ni de mimosería, ni de malcriarlo. Es tu relación con tu hijo. Vuestro vínculo. Su necesidad más básica.

Por otro lado, y esto me quedó claro con uno de los libros de Carlos González, es que dar de mamar no tiene que doler. Una cosa son las sensaciones de las primeras tetadas, que es una sensación nueva,  el pecho nos duele por la subida de la leche, estamos incómodas, etc. Pero quitando esa primeras tomas, quizás porque tampoco es una regla general, dar de mamar no debe doler. Si nos duele es porque algo está mal, como la posición del bebé, su forma de succionar, nuestra postura al tomar al bebé, etc. Es importante también comprender esto porque hay mamás que lo ven algo normal, no saben que hay un problema, y sin más dejan de dar el pecho a su bebé porque no aguantan el dolor y las tomas se vuelven algo desagradable. El bebé recibe esa sensación, y lo que debería ser plácido y sinónimo de plenitud y felicidad termina siendo un rollo total, un estrés, un enfado o una llantina y no del bebé solo, sino de la mamá también!

Otra cosa importante es tener paciencia durante las tomas. A veces se quedan dormidos cada 2 minutos, o les cuesta engancharse bien y una se desespera y entre las llantinas por el hambre y los nervios de una de pura preocupación hace que terminemos calentando un biberón. Pueden pasar muchas cosas durante la tetada, pero piensa que hay bebés que se enganchan a la perfección desde el principio, otros que les cuesta un poco y los tienes que ayudar, otros que enganchan pero lo hacen mal y hay que mostrarles cómo es, esperar por ellos porque se paran a mirar una mosca que vuela… jajaja en fin. Son muchas las cosas que pueden darse, pero bajo mi punto de vista, todo depende de la perseverancia que una tenga y la confianza en si mísma.

Otras veces el bebé llora y nosotras corremos a darle el pecho y sigue llorando y pensamos que no tenemos leche, etc., y a lo mejor no es ni hambre lo que tiene, sino incomodidad, aburrimiento, molestia, dolor, cólico, sueño, etc. No nos ataquemos con la primera de cambios!

También leí sobre la lactancia en tandem. Esto refiere al hecho de amamantar a 2 hijos a la vez, o, por ejemplo, cuando son de edades diferentes y se amamanta a uno primero y luego al otro. Es recomendable que se empiece siempre por el pequeño que es quien tendrá más necesidad. Algunas preguntarán si el mayor puede dejar sin leche al pequeño, y la respuesta es “en lo absoluto”. Más bien es todo lo contrario dado que al haber otro demandante, que incluso ingerirá más cantidad que el primero, aumentará la producción de la leche lo cual es perfecto.

Voy a contarles una pequeña anécdota sobre lo que me pasó a mí en el hospital. Besay, mi hija, nació con lo que llaman “pulmón húmedo”. Le costó mucho respirar al salir y por desgracia no pude disfrutar de ese primer momento en el que te ponen a tu bebé sobre ti, porque se la llevaron corriendo en una incubadora con oxígeno. A mí me subieron a la habitación al cabo de 2 horas, tras coserme la episiotomía (pueden ver el post en el que hablo sobre la episiotomía y también el del parto, paso a paso). Besay estaba en la zona de cuidados intensivos pero en “prealta” que es donde ponen a los bebés que están menos graves o ya a punto de recibir el alta. La verdad yo estaba bastante dolorida, pero como pude me levanté y recorrí todo el pasillo kilométrico para ir a ver a mi hija, dado que apenas tuve 2 segundos para verle la cara cuando nació y ni la pude tocar. Nunca olvidaré aquel pasillo. Mi habitación estaba en un extremo de la planta de maternidad y la zona de prealta justo al ooooootro lado del pasillo. Todo un desespero, sobre todo porque caminaba como las viejecitas que van con andador jajaja. Tardaba algunos minutos en llegar hasta allí.

El caso es que cuando llegué, coincidió justamente con la hora de su primera toma. Entré por la puerta y vi a una auxiliar con mi hija en brazos y un biberón en la mano. Automáticamente la agarré en brazos, le dije que dejase el biberón por un ladito jejeje y me senté con mi pequeña y todos mis dolores en la butaca junto a su nido. La auxiliar, que me hizo pasar una mala experiencia durante mi estancia en el hospital, me miró mientras me desabrochaba el camisón y me sacaba el pecho y me dijo “tú no tienes leche. Dale el biberón”. Yo la miré y le dije “estoy bien gracias”. Pero qué tía esa!!! Besay se agarró fuerte a mi pecho y comenzó a mamar. Se quedó dormidita en cosa de 30 segundos jajaja. Ciertamente yo no tenía leche, tenía algo mejor aún que la leche “calostro”. El calostro es oro líquido para los recién nacidos porque tiene un altísimo contenido de nutrientes, defensas, grasa, etc., incluso en pocas cantidades. Por eso es súper importante poner al bebé al pecho lo antes posible. Eso le ayudará a no perder peso, a tener lo que necesita y a estimular a que la leche te suba! Sin embargo resaltar que hay mamás que pasan por una experiencia similar en la que por problemas de salud del bebé lo tienen que poner a parte, y no pueden dar el pecho durante ese tiempo… pero yo les digo que no importa… Puedes, en casa, con tranquilidad, cada día, ponerte a tu bebé al pecho y la leche terminará llegando.

Yo me la pasé prácticamente allí en la zona de prealta sentada en aquella butaca que me tenía el pandero más plano que una tabla de planchar. Me costaba mucho estar en esa posición por los puntos. No me quiero acordar! En cualquier caso me daba igual porque estaba con mi pequeña. Aquella auxiliar en los días que estuve allí me hizo la guerra hasta el punto de casi llegar a ponerle una queja al hospital. Era antipática y desagradable. Cada vez que me veía darle el pecho a la niña se me quedaba mirando y decía “pero esa niña no va a tomar biberón???”.

Sin embargo hice oídos sordos cada vez que decía algo y seguí tranquilamente con mi peque. Ella se molestaba porque decía que había un horario, etc., y que no podía estarle dando el pecho así sin más y blablablá. ¿Tú escuchaste algo? Yo tampoco jajaja.

Fue muy desagradable para mí esa fase en el hospital. Yo solo iba a la habitación cuando tocaba comer, para coger fuerzas y en seguida regresaba con Besay.

A día de hoy estoy segura de que si me hubiese dejado llevar por esa señora, y otras personas, yo no estaría dándole el pecho a mi hija porque, en mi caso personal, el hecho de dar de mamar ha sido del todo una cuestión de tener confianza en mí misma. Por eso para mí este post es tan importante. Quiero y deseo animar a todas las mamás y futuras mamás que sientan o crean que no son capaces de dar de mamar a sus pequeños.

Besay permaneció un día más que yo ingresada y me tocó pasar la noche en casa mientras ella estaba en el hospital. Esa noche me subió la leche. Dios mío! Qué malestar! En mi caso particular me dio fiebre y me sentía fatal. Me dolía todo. No las quiero asustar, es solo que a mí los puntos me dolieron bastante. A penas movía los brazos. La leche se me salía y cualquier movimiento me dolía. Así que nos vestimos de madrugada y bajamos corriendo al hospital. Recuerdo incluso que llamé y les dije que ya estaba de camino que no le diesen biberón. Pero claro, era demasiada leche, así que con unos cuantos tragos se quedó nuevamente dormidita.

En ese momento yo desconocía que el hospital me tenía que ofrecer un sacaleches, y de haberlo sabido podría haberme sacado la leche sobrante, haberla guardado y de este modo le hubiese dado a entender a mis pechos que toda la leche que fabricaron a mansalva se consumió y que por lo tanto esa es la cantidad que deben producir la siguiente vez. Así no me hubiese pasado lo que me pasó luego, porque en las noches a Besay, como yo no estaba, le daban biberón y cada biberón que le daban era leche que mi pecho tras fabricar, al ver que no era consumida, dejó de producir.

Hay mujeres que cuando les pasa algo así, como a mí, que el bebé tiene que permanecer bajo observación por aparte, etc., se rinden fácil y no le dan el pecho porque las circunstancias en cierto modo lo impiden, pero hay que ser cabezotas, persistentes y no dejarse desinflar! Es un momento muy sensible para todas y hay que ser fuertes!

Ese mismo día por la tarde nos estábamos llevando a casa a Besay. Qué emoción!! Lo teníamos todo preparado y listo para recibirla. Su habitación, su cuna, la minicuna, la ropita, mantitas, etc. Aunque al final no hemos utilizado aún su habitación y las cunas están de adorno porque decidí practicar el “colecho”. Dormimos mucho mejor todos y más tranquilos! Me ayudaron mucho los 2 libros de Carlos González llamados “un regalo para toda la vida” (sobre lactancia) y “bésame mucho”.

Los primeros día en casa estuvieron bajo control. Pero al cabo de unas 2 semanas, una noche, Besay parecía que no quedaba satisfecha tras darle el pecho. “¿Qué le pasa?” pensaba yo. Me puse bastante nerviosa porque no tenía leche de fórmula para emergencias y a esas horas estaba todo cerrado. Qué susto me entró. La criatura llorando a grito pelado, y yo con la sensación de no poder hacer nada. Al final conseguimos que se durmiese pero por la mañana en cuanto nos despertamos mi marido fue a por un bote de leche. Aquí fue donde comenzó la “casi” tragedia. Digo casi, porque por poco me tumbo yo sola la lactancia. Menos mal que con empeño, paciencia y mucha confianza en mi misma conseguí recuperar y alcanzar la lactancia materna exclusiva.

Resulta que a medida que el bebé va creciendo va aumentando sus demandas. Pero si tu pecho está fabricando una cantidad precisa para tu pequeño, cuando éste decide que necesita ingerir más es muy probable que en ese momento el pecho diga “ey! Aquí no hay más. Es la cantidad de siempre!” y tu bebé se quede con algo de hambre y se ponga un poco insoportable poniéndote muy nerviosa. Cuando se llega a este punto es fundamental que tengas paciencia, no te dejes llevar por el miedo ni por lo que te digan quienes estén contigo en ese momento porque al final vas a terminar haciendo un biberón y eso no es lo que necesita tu bebé. Lo que necesitan ambos es que te lo sigas poniendo al pecho para que éstos entiendan que no fue suficiente esta vez con esa cantidad y que van a tener que empezar a fabricar más. Definitivamente, si esto te pasa, porque hay mamás a las que no les ha pasado, es señal de que debes concentrarte en que NO TE ESTÁS QUEDANDO SIN LECHE. Debes ser muy paciente y no obsesionarte con que el bebé está pasando hambre. No le va a pasar nada. Esto es algo completamente natural. El pecho debe ir adaptándose cada X tiempo a la demanda de tu bebé.

Esto suele pasar cada X tiempo, aunque repito que no a todas las mamás les pasa, pero si te pasa, date por avisada. Se les llama la crisis de los 3 meses, dado que a esta edad, aproximadamente, suele suceder esto (a mí me pasó), otra famosa crisis de los 6 meses, y es absolutamente lo mismo. La llamada crisis de los 3 meses suele ser más especial porque se produce un cambio en la producción de la leche. Ya no es como al principio. El pecho se ve como desinflado y es por lo que expliqué antes, sobre que la producción ahora será casi sobre la marcha y el bebé se tiene que acostumbrar. A veces incluso puede tardar un poco en salir pero créeme, la leche está ahí.

Si por el contrario lo que haces es darle un biberón, lo que estarás consiguiendo es que tu pecho no reciba ninguna señal de que hay una demanda mayor que la de antes, y por tanto la próxima vez fabricará la misma cantidad, con lo que tu bebé se volverá a quedar con ganas de un poco más y tendrás que volver a darle un biberón, porque si te asustas la primera vez te volverás a asustar la segunda y al final se volverá un “pecho vs. Biberón” que terminará en solo biberón. ¿Por qué? Porque tu pecho al final lo que va a entender es que cada vez hace menos falta la leche y terminará por dejar de fabricar.

A mí me decían de todo. “¿Se quedará con hambre?”, “¿igual tu leche no la deja satisfecha?”, “¿no es mejor que le des un biberón como Dios manda?”, “mírala, fue darle el biberón y se quedó dormidita de lo satisfecha que quedó”.

Todas estas frases se me clavaban como puñales. La palabra “satisfecha”, me tenía loca.

¿Saben por qué la niña se quedaba dormida? Además del sueño, lo cual es obvio en un recién nacido que no hace más que dormir y comer (y popó jajaja), la leche de fórmula les cae muy pesada y lo que sucede es que quedan empachados. Para comenzar se le está dando proteína de vaca. Nosotros somos los únicos mamíferos que aun de adultos siguen tomando leche, pero no leche de nuestra propia especie, lo cual sería lo lógico, sino leche de otro mamífero. ¿Han visto a un chimpancé tomar leche de burra? Eso no es normal. Cada especie produce la leche con los nutrientes necesarios que corresponden a su especie, pero nosotros alimentamos a nuestros pequeños con la leche de una vaca como si fuese lo más lógico y normal del mundo, por mera tradición, siendo que no tiene sentido y encima lo hacemos como si esa fuese la mejor leche que darles.

Amigas, eso es absurdo y del todo mentira. La proteína de vaca les produce gases, cólicos, pesadez, etc. La mejor leche que jamás le podrás dar a tu pequeño será la tuya SIEMPRE! Ni tu leche está mala, ni le falta grasa, ni nutrientes ni nada que se le parezca. Es 100% ideal para el bebé siempre y en cada etapa. Nunca se quedará sin defensas, sin grasa, sin vitaminas, sin calcio, sin nada. Esto lo digo porque también existe esa falsa creencia de que a partir de cierta edad ya la leche es “aguachirri” y no les hace nada. Eso es mentira.

Debes tener paciencia y, si lo deseas, ayudarte con el sacaleches para estimular más aún tus pechos. Pero nunca dejes de poner al bebé a mamar. Yo aprendí que es una cuestión de ser perseverante.

Finalmente, hace cosa de mes y medio le pude quitar del todo el bendito biberón. Ella tomaba algunos días incluso 3 biberones, aunque lo normal era que tomase 1 bien contundente. Yo me desanimaba tanto cuando la veía tomándolo… Sé que no tiene que ver y que no hemos de sentirnos así, pero me sentía como decepcionada de mí misma. Me daba rabia. Así que adquirí un sacaleches, que lo tenía que haber comprado cuando aún estaba embarazada, y comencé a utilizarlo. Cuando ella dormía o acababa de comer, yo me ponía la bomba y estaba unos cuantos minutos estimulando el pecho. Para las que quieran un sacaleches que no falle les recomiendo “Swing de Medela” eléctrico. Es una maravilla y según las comparaciones que vi por internet éste es el más fiable porque has de saber que no todos funcionan igual de bien en unas mamás que en otras. El primero que tuve fue uno de la marca Nuk, manual, y me salió muy malo. El de Medela la verdad es que salió genial. Busqué para comprarlo por internet, pero era algo caro y como tampoco sabía seguro si me iba a funcionar, tras la mala experiencia con el de Nuk, decidí mirar si alguien lo vendía  y así fue. Lo encontré de segunda mano por 60 euros y la verdad super contenta!

En fin. Cuando por fin pude vencer la guerra del biberón, fue cuando nos llegó “la crisis de los 3 meses”. Me puse cabezota al máximo y me la pasaba con la niña pegada. Todo el mundo me instigaba que le diera biberón porque así ella no se va a quejar tanto, va a estar mejor, etc. Pero me negué en rotundo, hice oídos sordos y continué con paciencia y confianza. Estuve a punto de dejar de darle el pecho en varias ocasiones, porque te sientes una esclava, porque se te mezclan esos días malos que una tiene tras el parto y la sensación de tener el pecho como sin leche.

Sin embargo, leyendo ese libro mágico de “un regalo para toda la vida”, aprendí que no te quedas sin leche ni la producción baja. Simplemente el pecho comienza una etapa nueva en la producción. Ahora la leche se produce sobre la marcha y por eso no se ve lleno, sino todo lo contrario. Muchas mujeres que no saben sobre esto porque no se informan bien o porque les aconsejan mal recurren enseguida al biberón porque creen que su lactancia terminó y se terminan quedando sin leche.

Por otro lado también me parece bueno este dato y es que el bebé con el paso de las semanas se va volviendo cada vez más experto en esto de succionar y cuando antes se podía tirar hasta 1 hora en el pecho, por poner un ejemplo, ahora puede mamar en 2 minutos perfectamente. Esto suele desconcertar a las mamis que piensan que el bebé no está comiendo nada, que no quiere o que no tienen más leche, etc. Nada de eso. Siempre digo que lo más lógico y sensato es fijarse en el estado de ánimo del bebé después de cada tetada y en el peso. Si tu bebé no pierde peso y todo va genial ¿por qué preocuparse?

Luego están las que creen que hay que destetar al bebé, que a los 6 meses ya no le hace falta, que los niños que están hasta incluso los 4 años lo que tienen es vicio, etc. Y si ellas no lo pensaban así, alguien se los hace pensar, pero nada de esto es cierto.

El bebé recibe de ti a través de la leche todas tus defensas. Es decir, cada vez que te has puesto mala y tu cuerpo ha luchado contra esos virus, tu bebé recibe esas defensas contra esos virus que has tenido durante toda tu vida. No son simples defensas sin más. Incluso las vacunas que te han puesto, esas defensas pasan a modo de vacuna a tu hijo.

Se ha descubierto también que durante los primeros meses les ayuda a desarrollar bien el sentido de la vista. Como siempre supongo que habrán casos de casos, pero si ya nos están diciendo que “ayuda”, ¿porqué negarles lo que les conviene?

Obviamente cada quien decide sobre estas cuestiones lo que le parezca. Pero a las que quieran continuar con el pecho, les digo esto para que lo tengan un poco más claro.

Por último quisiera compartir algunos consejos para aumentar la producción de leche. En lo personal, no creo en lo que dicen sobre algunos alimentos de cara a que aumente la producción. Tampoco creo en que haya que tomar leche para producir leche. Eso no lo hace ningún mamífero. Nosotras producimos leche porque nuestro cuerpo está preparado para ello. Sí es cierto que hay que alimentarse bien dado que tu cuerpo está tomando nutrientes y grasas para tu bebé. Tomar mucho líquido también ayuda, primeramente para no deshidratarnos, recuperar el líquido que el cuerpo toma de sí para la producción de la leche es muy importante. Además de por sí dar el pecho suele dar sed por esto mismo. Incluso cuando no tenemos sed necesariamente es bueno que tomemos agua o jugos, fruta, etc.

Algo que he puesto en práctica, aunque es un tanto sacrificado, pero vale la pena hacer, es aprovechar durante la noche para sacarme leche. Esto lo hice durante esa etapa en la que le tenía que dar algún biberón durante el día. ¿Cuándo? Cuando la niña se pone a buscar el pecho y le doy, suele quedarse dormida con facilidad y normalmente no toma el segundo pecho. ¿Qué sucede? Pues que al no tomar el segundo pecho, se le puede estar enviando una señal falsa al mismo dándole a entender que esa leche no es necesaria, siendo que sí lo es, solo que la niña se quedó dormida y no llegó a terminar. Eso puede provocar que, poco a poco, el pecho baje su producción. Es entonces cuando aprovecho y me levanto, me pongo con el sacaleches y siempre, por si dejó algo en el pecho del que mamó, saco lo que haya quedado y luego comienzo con el otro. Esto es importante porque durante la noche es cuando los niveles de prolactina están más elevados y se le manda al pecho una señal de “hay que fabricar más”. Hacer esto varias noches seguidas dará muy buenos resultados que veremos durante el día. Si incluso durante el día vemos que hay alguna toma que el bebé se salta, o que no llega a terminar, podemos usar el sacaleches para retirar lo que sobra de leche en nuestros pechos e irla guardando en los correspondientes contenedores, ya sea en la nevera o en el congelador. Todo depende de para cuándo necesitemos la leche. Obviamente en el congelador durará mucho más (aproximadamente 6 meses) y en la nevera entre 3 y 5 días.

También se puede aprovechar cuando hace siestas largas, para sacar la leche y guardarla, y para cuando el bebé se haya despertado se habrá fabricado de nuevo más leche. Con lo cual esto implica que mientras el bebé mamó realmente 1 sola vez en 2 horas (por poner un ejemplo), el pecho creyó que en ese tiempo se hicieron 2 tomas completas. De este modo la producción con el paso de los días irá en aumento.

Y algo muy importante por último. Yo me desanimaba un poco cuando al principio me sacaba la leche porque veía que no salía gran cosa y eso me hacía dudar y demás. Pero resulta que como el sacaleches no succiona igual que el bebé, no sacará toda la leche ni la misma cantidad que puede sacar nuestro pequeño. Tú te puedes sacar 60 ml, por ejemplo, y el bebé puede estar sacando 100 ml perfectamente. Así que no os fiéis tampoco de lo que sale. Lo importante no es la cantidad, sino que el bebé cuando termine de mamar se vea feliz, tranquilo y lleno. Si al cabo de media hora quiere más, pues se le da más. Todas las veces que haga falta sin que por ello tengamos que pensar que se quedó con hambre la primera vez.

Madre mía! Hay tanto que decir sobre este tema… que no sé si continuar explicando cosas o dejarlo para otro post jajaja.

Hay muchos temas como por ejemplo, cuando la mamá se incorpora al trabajo, etc. Por eso les recomiendo lean el libro que les comenté más arriba, porque es fundamental. Está muy completo y aclara todas las dudas que una mamá o futura mamá pueda tener sobre lactancia.

¡Cómo entiendo ahora el por qué de los grupos de APOYO  a la lactancia! Hagan sus comentarios al respecto más abajo!

A las mamás les digo que deben tener confianza en sí mismas, paciencia, leer los libros que recomendé y cuidarse mucho! Y a los papás los animo a que lean también y sobre todo que sean un pilar de apoyo para sus parejas porque necesitan frases positivas que les inspiren confianza!

Feliz lactancia! ^^

Por qué no debes dar a probar comida normal a tu bebé

Hoy les traigo un testimonio de un médico, que recogí del Facebook de una amiga y compi de lactancia en la distancia, Selenita Purnima. Ella es lactivista y nutrióloga pro-lactancia, y trabaja en México, a través de las asociaciones sin ánimo de lucro  PILU y RED- ULAC, donde promueven la lactancia materna, desde un enfoque científico y cultural, para brindar apoyo a las familias, por si a alguna de las lectoras paisana suya le interesa localizarla.

El texto que encontré en su muro y que les comparto hoy, con su permiso, está muy relacionado con un post que publiqué hace unos meses sobre el grave error de darle “probaditas” al bebé, pero, a mi modo de ver, es mucho más que eso… pues recoge una pequeña pero fatal lista de errores que, a menudo, se cometen a la hora de cuidar y criar a un bebé.

“Testimonio de un médico.

Yo no pienso dedicar tiempo a educar a mujeres necias, pero dejaré aquí mi anécdota:

Durante mi servicio social atendía el embarazo de una menor de edad ( 16 años). Durante todo el embarazo le expliqué los beneficios de la lactancia materna exclusiva, hablamos de la alimentación complementaria, le expliqué el porqué NO de los tés, las andaderas, las limpias con alcohol, las probaditas….. y nació el bebé.

Pasaron 2 meses y no sabíamos de ella. Hasta que me llevaron al bebé a consulta ( porque la fueron a buscar y como que lo veían medio “malito” ).

¿Qué me encontré? Un bebé de bajo peso, ictérico ( amarillo) con anemia, irritable.

A la revisión sacó la abuela una mamila con jugo de manzana de Gerber ( si, si mujeres hasta este punto se van a defender diciendo que ustedes no le darían jugo de manzana a un bebé, sigan leyendo).

El bebé tenía 2 meses, le pregunté a la abuela qué otras cosas habían administrado al bebé: agua al nacer porque la mamá no tenía suficiente leche…(la mujer escurría en leche).
Y probaditas de comida, (poquitas no exageraba) … La abuela dijo; a mi me lo hicieron y nada me pasó y yo se lo hice a ella y mírela está bien sanita.

A la revisión encuentro una masa abdominal y es referido a urgencias. ¿Qué pasó?:

Perforación intestinal, 3 meses en terapia intensiva, colostomia y posteriormente la muerte de un niño que no tenía la culpa de los funcionalismos de su abuela. 
Ambas tuvieron la información completa, digerible y no escucharon.

La abuela fue al centro de salud a pedirme que le pidiera yo a Dios por Liam ( qepd) .
Así que, mujeres, ” hagan lo que quieran con sus hijos” les juro que estas señoras jamás van a olvidar que mataron a un indefenso bebé.

Urgencias pediatría están a su disposición las 24 horas los 365 del año, y los médicos tristemente estaremos a su servicio.

Testimonio de un médico.”

Cuántas veces habré escuchado las frases “pues a mi me lo daba mi madre y no me pasó nada”, “eso se hace desde siempre”, “yo se lo di a todos mis hijos y mira qué sanos están”…

Solo cuando ocurren este tipo de desgracias es que uno comprende que cuando decide hacer “lo que se hace de toda la vida” en realidad está jugando a la ruleta rusa.

¿Te vas a arriesgar? ¿En serio?

Cómo agarrar al bebé al cambiarle el pañal. Casi todos lo hacen mal!

Como siempre digo, hacemos muchas de las cosas por mera costumbre y tradición, y ello a veces nos lleva a hacer mal las cosas. La forma de agarrar correctamente al bebé a la hora de cambiarle el pañal no es la mítica que hemos visto siempre de coger al bebé por los tobillos con una sola malo y levantarlo. No.

Ejemplo del típico agarre para levantar al bebé y cambiar el pañal

Este método no es acertado porque es dañino para las 3 articulaciones de la pierna (tobillos, rodillas y caderas). Sus articulaciones aún no son lo suficientemente fuertes y, aunque lo fueran, imagínate que alguien muy grande, mucho más grande que tú, te levanta agarrándote solamente por los pies. ¿No crees que tus articulaciones podrían correr riesgo de hacer “crack!”?

Mi amiga alemana, que se llama Bárbara, me vio una vez hacerlo así, por pura costumbre de lo que uno ve, como dije al principio, y ella me explicó cómo debe hacerse correctamente para evitar problemas de cadera a largo plazo o evitar cualquier tipo de lesión.

Se debe pasar la mano por debajo de la pierna derecha (o izquierda) y agarrar el muslo de la pierna contraria. De este modo parte de nuestro brazo hace de elevador y levantar al bebé se ve mucho más cómodo, seguro y confortable. Como la explicación de la maniobra se hace un poco lío de explicar con palabras, aquí les dejo una imagen.

Forma correcta de levantar al bebé sin poner en peligro sus articulaciones. La mano va por debajo de la pierna derecha agarrando el muslo de la pierna izquierda. Solo tenemos que elevar nuestro brazo y el bebé será elevado de forma segura.