Ideas de juegos y actividades para niños pequeños. Evita la TV!

¿Necesitas ideas de juegos y actividades?

Lo cierto es que todos recurrimos a la TV o algún otro dispositivo electrónico para tener entretenidos a los niños. No siempre tenemos paciencia o tiempo, y simplemente necesitamos mantenerlos distraídos por un rato para poder hacer cosas. Es entonces cuando hemos de recurrir a nuevas ideas de juegos.

Como ya he comentado en otros post, mi marido y yo trabajamos desde casa. Eso significa que tenemos que convivir durante las horas de trabajo y se complica bastante mantener los asuntos del hogar separados de este tiempo en el que necesitamos concentración.

En casa no tenemos TV, aunque resulte un poco radical. Preferimos utilizar los ordenadores para ver lo que queramos cuando queramos.

Besay, que ya tiene 2 años y 8 meses, tiene un montón de juguetes, sin embargo eso no es garantía de que pase horas y horas entretenida. Primero porque es hija única y jugar sola a veces es un muermo, así que solicita compañía casi siempre, lo cual nos interrumpe bastante y segundo, porque cantidad no significa calidad. Muchos juguetes, y más si están siempre a la vista, pueden motivar a que pierdan el interés en ellos ya que “se funden con el entorno” o sencillamente los tienen muy vistos. Por eso hemos optado, entre otras cosas, a intentar tenerlos fuera del alcance de su vista y a irlos rotando, para que tenga tiempo de “olvidar” algunos. De este modo cuando los volvemos a sacar son una novedad!

Por otro lado también trazamos un horario para poder pasar tiempo de calidad con ella realizando juegos y actividades. Las mañanas, de forma alterna, las pasa siempre con uno de los dos, y por las tardes buscamos que se entretenga realizando alguna actividad.

Sin embargo poco a poco se empezaron a desmadrar las tardes y terminó viendo bastantes dibujos animados. Se nos fue de las manos!

Entonces comencé a investigar por internet sobre recursos REALES que sirvieran para que Besay pudiese estar entretenida, aprendiese y desarrollase sus habilidades y sentidos. No basta con “tener al niño calladito y entretenido”, porque ¿qué pasa con su educación? ¿Qué pasa con su aprendizaje? ¿Me la va a criar un youtuber con su canal? ¿Estoy criando una niña o una planta?

Encontré una página que me gustó muchísimo, también sobre maternidad, y daba unas ideas realmente buenas que me han inspirado más ideas y proyectos, que iré publicando y contando en el blog.

Ante todo hay que tener en cuenta algo y es que los niños necesitan sus propios espacios y ambientes en casa. Necesitan tener rincones (y mejor si son varios) con distintos materiales, opciones, juegos y actividades. Obviamente, a menos que tengamos un palacio, no tenemos tanto espacio en casa como para tener tanto rincón, pero sí es cierto que según los gustos y habilidades de nuestro peque podemos organizarle al menos uno o dos rincones por la casa, o montar uno amplio, como en una habitación, con varios ambientes para diferenciar las zonas y evitar la monotonía.

Si disponemos de una habitación en casa para esto y además podemos tomar un pequeño rincón de la sala, pues mucho mejor! Y ya si hay terraza o patio… MEJOR!

A continuación les dejo una lista de lo que recopilé.

1. Rincón de manualidades. Este rincón está destinado a que el niño pueda desarrollar su creatividad. Unas cajitas bien organizadas (o lo que gusten) que contengan en su interior pinturas (acuarelas, témperas, rotuladores para bebés lavables, ceras de colores…), pinceles, moldes, plastilina (puede ser casera, muy fácil de hacer), cartulinas, tijeras de punta redonda, cintas de colores, botones de distintos tamaños, reglas con formas, cola de pegar,… En fin, todo depende de la edad del niño por aquello del peligro por meterse piezas pequeñas en la boca y también de si se deja solo haciendo sus desastres o lo acompañamos durante la actividad.

2. Rincón de lectura. No necesariamente tienen que saber leer. Un libro de esos que tiene las páginas duras, de cartón, bien gruesas para evitar que las rompan, con dibujos vistosos sirve perfectamente. Pueden tener una pequeña estantería al alcance y una alfombra con cojines donde sentarse a observar los dibujos. Algo que funciona muy bien son unos cuadernitos que venden con imágenes de animalitos y demás que vienen con pegatinas. Besay se lo pasa pipa pegándolas por todo el cuadernillo (y por la casa también jajaja).

3. Rincón de aprendizaje. Por ejemplo clasificar objetos pequeños (pero que no quepan en la boca si son muy bebés) de diferentes colores y jugar a organizarlos en una huevera, en una hielera, por ejemplo. Puzzles de muchas o pocas piezas… (hay una idea genial que me gustó mucho para hacer un puzzle sencillo y casero), cartas de baraja normal y clasificarlas por familias, por ejemplo. También sirven las fichas de un dominó, de algún juego de mesa que tenga fichitas llamativas, etc. Juegos de construcción con bloques de colores, con bloques clemmy (muy adecuados para bebés), lego, megablocks, geomag…

4. Exterior. Si hay espacios exteriores genial. Se puede habilitar perfectamente una zona sobre todo para jugar con el agua (si hay buen tiempo claro). Hay muchos juegos que se pueden crear con agua. Por ejemplo con botellas de plástico, recipientes, piedras de colores,… Los niños se entretienen a veces con lo más simple!

5. Leerles cuentos. Hay niños que disfrutan solo con que les lean y a otros les gusta participar más en la lectura. Si al principio no muestra interés con solo leerle, prueba a ponerlo sobre ti y a dejar que sea él quien vaya pasando las páginas.

6. Audiocuentos. Hay audiocuentos que son solo de sonido, para poner en la minicadena por ejemplo y les entretiene a la par que les estimula la imaginación. Hay otros audiocuentos que vienen con imágenes, aunque se supone que se trata de evitar el televisor y eso.. pero como cada uno quiera.

7. Ayudar a hacer la comida y la cena. No siempre uno está de ánimos, pero es muy muy edificante para el peque. Como leí en el blog de donde saqué algunas de estas ideas, hay niños que prefieren mirar mientras están sentados sobre la encimera de la cocina y haces las cosas a su lado, hay quienes gustan de meter las manos a ratitos y luego están tipo Besay que le encanta picar cosas y batir huevos xD… El otro día por la noche cansada de sus berrinches, la metí en la cocina conmigo, la subí a una silla, le di una tabla de cortar pequeña, un cuchillo de punta redonda y un par de salchichas y las picó magníficamente! hasta las puso en el platito que le dije cuando terminara… Eso sí me dejó asombrada. A veces los subestimamos tanto… Ella quedó encantada de ver que le había delegado una responsabilidad y se concentró al 100% en lo que estaba haciendo. Incluso intentaba asegurarse de que los pedacitos de salchicha quedaran cortados del mismo tamaño.

8. Jugar a peinarse. Saca una cesta, o lo que sea, con trabas para el pelo, moños..peine..cintas..lazos..lo que haya (y si no son cosas que se pueden comprar porque no suelen ser caras), y deja que te peine y te haga lo que quiera en el pelo mientras descansas. Es un buen truco que leí cuando no tienes muchas ganas de hacer algo concreto y quieres relajarte un poco.

9. Pintacaras. Otro juego al que puede jugar contigo si te dejas pintar mientras descansas un rato, o bien también puede jugar solo frente al espejo, si no te importa correr el riesgo de que pueda pringar un poco el espejo.

10. Enfermeras y enfermos. Otro juego al que puedes jugar si necesitas descansar. Deja que te inspeccione, te ponga una tirita, te vende la mano, te tome el pulso..te mire la garganta.. te chequee! Relájate y disfruta que tu enfermero se encarga.

11. Masajista. ¿Cansada? Acuéstate en la cama, pringa las manos de tu peque de crema y deja que te “masajee”. Se lo pasará pipa y podrás relajarte un rato.

12.Cantajuegos. Igual que los audiocuentos, existen tanto solo con música como con vídeo también. Son super divertidos y ayuda a desarrollar la imaginación, a la vez que ayuda a perfeccionar ciertos términos.

13. Concurso de disfraces. Pueden hacerlo en familia alguna tarde aburrida, o cuando guste, cogiendo cosas improvisadas de los armarios y combinarlo con el pintacaras, y hacer un concurso hasta con baile de disfraces.

14. Un paseo en transporte público. Algo que me pareció muy interesante…es dar un paseo por el barrio en guagua (autobus xD). Un trayecto cortito, si se desea, para que vea el mundo desde otra perspectiva y lo tome como una pequeña aventura. Además se le puede dar un mapa de la ruta, si lo hay, e irle explicando por qué puntos se están pasando.

15. Juego de geografía. Se puede coger un mapa bien grande, o imprimir uno, y recortar los continentes, los países, etc., según lo complicado que lo quieran hacer, y hacerlo estilo puzzle. Vi este ejemplo que me gustó bastante como idea de mapamundi.

16. Juegos sensoriales. El otro día puse a Besay con su mesita y la silla en la terraza, a mi vista, y le preparé varios cuenquitos. En uno le puse un par de puñados de lentejas, en otro le puse alubias, en otro fríjoles, en otro arroz, en otro harina y en otro agua. Le puse varias de sus cucharas y cubiertos de plástico de jugar, calderitos, etc., y la dejé ahí por un rato investigando y experimentando, mezclando y pringándose jejeje. Fue muy buena idea y le gustó.

17. Juegos Montessori: Para mi, esta fue la joya de la corona. Hay tanta variedad! Sobre este asunto tengo mucho que contar. Pero por lo pronto les dejo una recomendación: METAN LAS NARICES DE LLENO EN LA FILOSOFÍA MONTESSORI! No se van a arrepentir. Es natural, es bonito, es creativo, es estimulante, es educativo, es entretenidísimo… es perfecto!En los próximos días les voy a estar hablando sobre cómo fabricar nuestro propio material de juego Montessori, ya que tiene fama de ser algo caro. Por ahora ya hemos conseguido hacer en casa cositas muy interesantes!Muy pronto os lo compartiré con explicaciones muy sencillas y rápidas! Se van a sorprender de lo fácil y económico que puede llegar a ser.

 

Homeschooling Tenerife. ¿Estás buscando a otras familias para reunirte?

Homeschooling Tenerife!

Después de mucho tiempo me tuve que lanzar con esto. ¿Por qué? Porque no me gusta lo que veo, y si eso es lo único que hay pues entonces solo quedan dos opciones: adaptarse o actuar.

El sistema educativo en España está mal. El índice de abandono y de fracaso escolar cada vez aumenta más, y los métodos (que no cambian nunca), matan la creatividad, las ganas de aprender y no preparan al niño para ser una persona plenamente desarrollada y consciente de su valor y sus capacidades, sino que buscan prepararlo únicamente para ser un número más en el sistema. Un obrero.

Los exámenes y las tareas desproporcionadas roban un tiempo de oro en los niños y adolescentes, y les hace creer que todo es una competición, una comparación, una carrera y que su inteligencia se mide en base a la nota de un examen. Un examen que no busca que el niño aprenda, sino que memorice y memorice hasta llegar el día de la prueba y poder vomitar todo lo memorizado para luego poder olvidarlo y pasar al siguiente. Si suspende es un burro, y si aprueba entonces podrá tenerlos a todos contentos (aunque luego lo olvide completamente todo). No importa que el niño aprenda, sino que apruebe y pase de curso.

¿Qué sentido tiene eso? ¿Y qué sentido tiene que durante los primeros años de mi hija trate de poner en práctica la crianza con apego y respeto, si luego de buenas a primeras “toca meterla en el colegio” donde todo parece ir en contra de lo que pienso y de mi forma de educar y criar a mi hija? Eso sí es estamparse contra un muro!

Como dije al principio, solo quedan dos opciones: adaptarse o actuar. Así que opté por actuar. Podría dedicarme a recolectar firmas para intentar buscar la manera de que el sistema educativo cambie, pero aunque no lo veo imposible, lo veo lejano… Muy lejano. Y mientras todo ese trabajo titánico se lleva a cabo no le puedo decir a mi hija que por favor espere y no crezca. Así que decidí hacer las cosas yo misma e informarme sobre esto del homeschooling o educar en casa (que nada tiene que ver con meter al niño en una burbuja y apartarlo del mundo).

Sé que hay familias que han optado por esta misma alternativa, y que posiblemente también hayan pasado por la misma situación que yo, de localizar escuelas de educación respetuosa y alternativa como las Waldorf y las Montessori, y resultar excesivamente caras o lejanas. Así que decidí crear un grupo para familias que educan en casa.

¿Por qué? Pues porque cuando tomas esta decisión te encuentras con que necesitas el apoyo y la compañía de otras familias tanto para hacer reuniones, como para consultar dudas, proponer ideas, proyectos, actividades y un sin fin de cosas que van surgiendo por el camino.

Todos coincidimos cuando decimos que los niños necesitan y quieren estar con otros niños. Por eso es importante que las familias homeschoolers tengan la posibilidad de localizarse, conocerse y reunirse.

Así que decidí crear el grupo para las familias en Tenerife. La idea es, como dije anteriormente, poder crear uno o varios grupos (dependiendo de las distancias) para hacer reuniones, actividades, excursiones, resolver dudas, y, en general, poder practicar esa educación libre tal cual lo haríamos cada uno en casa pero de forma grupal para favorecer la sociabilidad entre los niños.

Quienes estén interesados pueden ingresar en Facebook y UNIRSE AL GRUPO. Allí trataremos dudas, compartiremos ideas de juegos para aprender, actividades, artículos de interés, fabricación de material educativo, temas legales, consejos y todo lo que pueda ir haciendo falta a cada familia en particular y al grupo en general.

Te esperamos!

Gracias por leer y compartir 🙂

“Hola guapa”. Mi hija ya se está preparando para el acoso en la calle…

El otro día de camino a casa, viniendo de la playa, iba caminando con Besay y pasamos junto a un señor mayor. Al hacerlo, éste, que nos miraba de forma ininterrumpida, le dijo a Besa “Adiós, guapa”.

Por un momento me sentí incómoda, porque aunque pueda sonar a algo “inofensivo” y yo parecer una exagerada, en realidad me di cuenta de que esa iba a ser la primera de MUCHAS.

Ella no le dijo nada y continuó su marcha. Entonces él, la siguió con la mirada y le dijo “¿No te gusta que te digan ‘guapa’?” Y entonces yo me giré, lo miré y le dije “NO”. Para colmo, Besay también le dijo que “no”.

El resto del camino me fui pensando, y muy molesta, en el acoso que las mujeres pasamos en la calle, cuando, sin ningún tipo de reparo, vergüenza o respeto, algún tipejo nos dice algo. ¿Por qué narices me tienes que decir nada? ¿De qué te conozco yo a ti? ¿Te he dado la confianza para que te creas con derecho de decirme algo? ¿Y si te sigo hasta tu casa y se lo cuento a tu mujer?

El otro día, uno de tantos, venía a casa y pasé por fuera del bar que tiene una terraza (la típica escenita). En ese momento solo yo pasaba por allí y en una de las mesas, habían unos tipos de entre 40 y 60 años. Uno de ellos, sentado en plan “macho alfa” me silbó. No me dio la gana dejar las cosas así y me giré, y lo miré de frente. En ese momento él, que me estaba siguiendo con la mirada, puso cara de susto y giró su cabeza hacia todos lados como si estuviese buscando una mosca, todo por no saber dónde mirar y disimular.

Yo lo seguía mirando de frente y le dije “¿Te crees que soy un perro para que me silbes?”. Entonces él se puso en modo mentiroso y me dijo “yo no te estaba silbando a ti. Eso seguro”. Y le dije “Ni si quiera te dignas a ser honesto” y continué con mi ruta hasta casa.

Noté que él se quedó cortado, y yo furiosa. Cuando llegué a casa estaba muy molesta y le conté a mi marido lo cansada que estoy de no poder ir tranquila por la calle sin que tipos sin ningún tipo de vergüenza se paren a OBSERVAR… Y OBSERVAR… Y OBSERVAR… Y OBSERVAR… y al final digan algo.

Pero vamos a ver… ¿QUIÉN TE CREES QUE ERES?

¿Saben? Pasaba algo muy asqueroso cuando salía con mis amigos, en mi época de soltera, o con antiguos novios, y era la siguiente escena:

Vas aparentemente sola por la calle y un “tontolaba” te dice algo sin venir a cuento, sin conocerte de nada y en plan confianzudo. En ese momento aparece un amigo tuyo o tu novio, y entonces el macho alfa número 1 ve al macho alfa número 2 y le dice “Ey, perdona tío. No sabía que estaba contigo. Si no, no le hubiera dicho nada”… Y entonces, cuando creías que ya no se puede ser más apestoso, va tu amigo o novio y le dice “Tranquilo tío. No pasa nada”… jajajajajaja

¿Hola? Es decir, si voy sola, soy una posesión sin dueño y entonces otros me pueden decir lo que les de la gana, porque no alcanzo a ser ni persona para ellos (es por eso que no les da vergüenza). Y si voy con acompañante, entonces paso a ser una posesión con dueño y, por tanto, SE RESPETA. Pero ojo, que no te respetan a tí… respetan a tu dueño.

Y en todas estas cosas iba yo pensando mientras volvía a mi casa con Besa, molesta… Mi hija, que nació siendo mujer, está sentenciada a tener que aguantar a estos babosos sin respeto hasta que se le caigan las tetas y ya carezca de interés total. Y claro, mejor que se vaya acostumbrándo a escuchar eso de “Hola, guapa” y también a sentirse invadida desde temprano para ir normalizando.

CORAJEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!!

Por eso, insto, POR FAVOR, a las madres de los varones, futuros hombres de esta sociedad, a que les enseñen a respetar a las personas en general, a no consentirles que anden de machitos, a darles un buen ejemplo en casa y a educarles para el respeto, el amor, la consideración, la justicia, la igualdad y la honradez.

Solo así podremos, algún día, dejar de enseñarles trucos a nuestras hijas para evitar ser abusadas, violadas, acosadas, etc., etc., etc.

Leí hace tiempo esta frase que me dejó muy reflexiva, aunque no sé si sea cierta al 100%, porque hace recaer todo el peso de la responsabilidad en una sola persona, cuando la crianza es cosa de dos…

¿Será…?

¿Qué opinas de todo esto? No olvides suscribirte y compartir!

Haz puzzles con palos de helado! Fáciles, bonitos y económicos

¿Puzzles con palos de helado? Como lo oyes! Quedan súper bonitos y son muy originales. Además puedes escoger la imagen que más te guste e imprimirla.

Son tan sencillos de hacer que te vas a pasar la tarde haciendo tu propia colección de puzzles! Al menos eso me pasó a mi jajaja. También tengo que decir que andaba mala de gripe, así que… fue un buen pasatiempo.

Lo que vas a necesitar:

  • Imagen impresa que te guste de 15cm (largo) x 10cm (alto).
  • Cuter.
  • Cola o pegamento de barra.
  • Palitos de madera de helado. Yo compré un paquete en un bazar chino por 1 euro y venían 50.
  • Rollo transparente y adhesivo para forrar libros.

El largo de la imagen lo puedes modificar y hacer el puzzle tan largo como desees, pero recomiendo que no supere los 12 cm de alto porque se puede exceder del tamaño de los palitos de helado y no conviene (más adelante les diré por qué).

  1. Una vez tienes la imagen colocas los palitos uno al lado del otro, bien pegados. Pon tantos como largo sea el dibujo.
  2. Una vez estén alineados aplicas pegamento o cola en la parte trasera de la foto y la colocas sobre los palitos.
  3. Dale la vuelta de modo que la imagen esté boca abajo y los palitos hacia arriba y pasa el cuter con cuidado por las líneas divisorias que hay entre palo y palo.
  4. Corta pequeños pedazos rectangulares del film adhesivo para forrar libros y cubre la imagen de cada palito para protegerla y que dure mucho más.
  5. Enumera si lo deseas los palitos, para darle un añadido. También puedes ponerle letras si lo prefieres. Por eso es bueno que la imagen no ocupe todo el palito. Así queda espacio para escribir algo o añadirle lo que queramos.

No es necesario que el film adhesivo cubra todo el palito. Basta con que sobresalga un poco del dibujo y lo que sobre en los laterales se pega por detrás.

Este es el resultado!

Quedan muy lindos y además conseguí en el bazar (donde compré los palitos por 1 euro) una cajita de madera que queda perfecta para guardarlos!

Es una cajita para guardar inciensos, pero con un poco de cartón y goma eva color madera, hice un pequeño cuadradito que utilicé como separador. De este modo quedan 2 casillas perfectas para guardar puzzles. Como ven hay espacio para unos cuantos más!

Si te gustó esta fantástica idea para hacer puzzles e ir haciendo tú misma material de juego en casa comenta y comparte!

Fórceps en el parto. Esta es mi experiencia.

He visto por internet que hay muchísima crítica hacia el uso de los fórceps en el parto. Primero, veamos qué son exactamente. Según wikipedia: “es un instrumento obstétrico en forma de tenazas, que sirve para ayudar a la extracción fetal desde la parte exterior simulando los mecanismos del parto normal. Sus indicaciones son comunes a las de otros partos instrumentales: patología materna, riesgo de pérdida de bienestar fetal, alivio del período expulsivo, etc.

Constan de dos ramas o palas metálicas que se articulan entre sí en su parte media, y tienen en un extremo los mangos y en el otro las cucharas o parte de prensado, habilitadas con una curvatura tal que se adaptan a la forma de la cabeza fetal y a las curvaturas de la pelvis ósea femenina o canal de parto óseo.”

Sucede que suelen utilizarse por varios motivos:

– Para evitar una cesárea de urgencia.

– Para ayudar al bebé a girar de plano y que este salga correctamente.

Ilustración de un parto con fórceps

¿Qué es eso del plano? Cuando la mujer se pone de parto, el bebé se prepara para salir. Esto supone no solo salir, sino que debe ir rotando sobre sí mismo, disponiéndose en lo que se llaman planos 1, 2 y 3. El hecho de que el bebé no haya girado y no esté en la posición correcta, aunque esté de cabeza, puede ser motivo para realizar una cesárea de urgencia (es decir, sin haber sido programada y en mitad del parto), o para recurrir a los fórceps. Todo depende de la ginecóloga que intervenga, dado que si el parto se complica quien te asistiría sería la ginecóloga o ginecólogo y no la matrona. Hay ginecólogas que son partidarias de evitar los fórceps por lo agresivos que son, dado que pueden causar daños craneales y faciales al bebé y hay quienes prefieren utilizarlos para evitar una cesárea por la recuperación tan latosa y molesta que tiene, y también porque no siempre hay tiempo de llegar al quirófano.

Ilustración de la rotación del bebé antes de salir

Como conté en uno de mis post sobre la epidural, estuve más de 48 horas con contracciones. Comenzaron un martes por la tarde a las 19:00, ingresé el jueves a las 19:00 y dí a luz el viernes a las 7:00 de la mañana. Una pasada. El 7 fue mi número jajaja. El caso es que estuve con el llamado trabajo de parto (el momento en el que comienzas con las pujas) hora y media. La niña estaba bien y todo perfecto. Las matronas me felicitaban por lo bien que empujaba. Pero algo no iba bien. Besay asomaba un poquito su cabeza y la volvía a esconder. Algo pasaba… Las matronas se empezaron a mirar unas a otras y yo nerviosa, lógico, porque las miraba y ninguna decía algo concreto. De pronto una dijo “preparen el quirófano”. Yo pensé… “no me digas! No me digas que me comí más de 2 días de contracciones, una versión cefálica externa (con lo que me dolió), todos estos nervios… para terminar con una cesárea y lo que ello implica luego con la recu”… Pero una de las que allí estaban sacó una muestra pequeña de sangre de la cabeza de Besay para ver, a través del PH, si estaba bien oxigenada y probar con los fórceps. Ella misma dijo “no creo que funcione pero intentemos”. Tal cual.

Besay pudo salir por fin sin necesidad de cesárea. Lo que impidió que saliese de forma natural fue que la enana tenía el brazo cruzado por delante a modo de bufanda y rebotaba jajaja. Que graciosita!

Lo malo fue que me dejaron destrozadita, lo cual hizo mi recu mucho más chunga y a Besay se le formó un bultito, hinchado, en la cabecita. Se le fue quitando con el tiempo, muy lentamente, y ya casi no se le nota.

Después de todo lo vivido en el parto busqué información sobre los fórceps, porque, honestamente yo no tenía idea de lo que eran, ni sus riesgos, y tampoco en el momento de utilizarlos pidieron mi consentimiento. Simplemente lo hablaron entre ellas y decidieron intentarlo, lo cual hoy, pensando en esto y en lo que después leí en internet me parece fatal. He escuchado y visto imágenes de bebés con auténticos traumatismos en cara y cráneo, y también me parece algo sumamente delicado. Algunos incluso he escuchado que han fallecido… Sin embargo en mi caso todo salió bien gracias a Dios.

La recuperación ya les digo que en mi caso fue bastante mal. Apenas me podía mover o sentar. Fue al cabo de un mes tras el parto que me había recuperado bien, aunque la cicatriz de la episiotomía aún me dolía un poco. Pero bueno… mi niña está sana y aunque tras el parto no la pude disfrutar como me hubiese gustado, tengo toda una vida para hacerlo!

Conclusión… Si tuviese que volver a parir y viese los fórceps de nuevo, CREO, y repito CREO, que les diría de no utilizarlos por los riesgos y lo agresivo que es para el bebé. Sé que después de verte pasando por todo el proceso de un parto natural que te metan en quirófano para abrirte es una buena faena… pero considero que bajo el riesgo de que a tu bebé le causen un traumatismo craneal o facial (menudo recibimiento) o incluso la muerte, es mejor que hagan cesárea y ya nos recuperaremos.

La verdad es que aunque el embarazo lo viví muy tranquila y lo disfruté muchísimo, a partir de cierto mes comencé a tener que tomar decisiones muy muy arriesgadas en las cuales se ponía en juego la salud y vida de mi hija. No es nada fácil…

¿Tú qué opinas? ¿También sufriste los fórceps? ¿Cómo fue tu experiencia y tu recuperación?

Evita pegar o gritar a tus hijos. ¿Se puede, o es un cuento de ciencia ficción?

Hace poco tuve un debate por Facebook, en mi fb personal, sobre pegar con una persona que defendía la famosa “cachetada a tiempo”. En realidad este asunto es mucho más espinoso de lo que se plantea, porque para dar con la respuesta correcta hay que derribar muchos conceptos adquiridos desde la niñez (la nuestra) y supone todo un reto de superación personal que no es fácil. Nos tenemos que poner delante del espejo y analizarnos detenidamente…

Cada quien escoge en su hogar la metodología que considere más eficaz…pero, a veces, nos esforzamos poco por hacerlo mejor o solo repetimos patrones, porque estamos convencidos de que funcionan y son la mejor opción, o porque simplemente no los cuestionamos.

Una pregunta… ¿cuándo un niño se pone malcriado? ¿Qué queremos decir con “malcriado”? ¿Nos referimos a las típicas perretas, caprichos y reacciones explosivas de llantos, gritos o protestas?

Eso no es ser un niño malcriado. Eso es ser un niño.

Hay niños que son más tranquilos y serenos que otros, pero eso no significa que los que no son tan tranquilos ni serenos sean unos “malcriados”.

Una “cachetada a tiempo” no está a tiempo de nada y no ayuda en absoluto. No es necesaria y solo muestra a un adulto que no sabe controlar su frustración. El niño no aprende nada y se limita a tragar sus emociones y necesidades. No aprende a gestionarlas porque corremos a sofocar su “incendio” emocional con gritos o impaciencia. ¿Será que no tiene derecho de expresar un enfado o desagrado? ¿Qué nos pasaría a nosotros, los adultos, si se nos tuviese prohibido enfadarnos o mostrar desagrado?

Reflexionando sobre este asunto me doy cuenta de que definitivamente tratamos a los niños como si fuesen “cosas diferentes a nosotros” y creemos que necesitamos un manual y un curso de “adiestramiento” para aprender a manejarlos. Pero, ellos son exactamente igual que tú y que yo. Son personas!

¿Sabes tú manejar y controlar tus emociones? ¿Pierdes con facilidad la paciencia? ¿Qué te gustaría que hicieran los que te rodean, o sin ir más lejos tu pareja, cuando te sientes estresada, frustrada, iracunda o celosa? ¿Te gustaría que tu pareja te dijera “no voy a hablar contigo hasta que dejes de llorar”? ¿Tal vez que te den una cachetada? ¿Que te ignore o te grite? ¿Verdad que pensar en algo así resulta exagerado y absurdo?

Hasta hace poco me estresaba bastante con Besay, mi hija de casi 3 años. Ella es una niña asombrosamente activa… y exige mucho durante el día. Realmente agota. Así que tomé una decisión: mejorar yo como persona. Tomar yo control de mis emociones y ser coherente. De otro modo no iba a poder disfrutar la maternidad y Besay iba a tener una madre amargada y regañona. Llevaba tiempo leyendo sobre eso de criar sin gritos y sin nalgadas, y, honestamente, aunque me sonaba “fenomenal de la muerte” no conseguía ponerlo en práctica. Al final siempre se me escapaba un grito y, en casos muy excepcionales, una nalgada. Lo otro me parecía una forma de ser sumisa al 100% y cuando lo ponía en práctica me salía mal porque mi concepto de criar sin gritos y sin nalgadas estaba mal enfocado y me veía como una boba detrás de Besay.

Lo que empecé a hacer cuando le daba una perreta o comenzaba a “bloquearse” tomando una actitud negativa, es agacharme, ponerme frente a ella, bajando a su nivel para que me vea cara a cara y desde una posición mas de tú a tú y cercana, probar a abrazarla, tratar de explicarle las cosas sin histerias… sin frustración… porque hacerlo de otro modo es hipócrita! No le puedes gritar a alguien y decirle que no se grita… por ejemplo. Ni zanjar un problema con un bofetón como hacen otros…porque educamos con violencia y haciéndoles creer que pegar de forma puntual es necesario y positivo… Por desgracia casi todos los que reciben cachetadas, nalgadas, gritos, etc., cuando son niños terminan justificando de adultos estos actos y lo ven como algo normal, aceptable y, algunos, hasta lo agradecen.

Pero siendo honestos… un adulto incapaz de mantener la calma no tiene derecho de exigirle a un niño, que a penas sabe controlar sus emociones, que lo haga. ¿No lo hace el adulto siendo adulto y se lo exige a un niño? Algo está mal…

Si lo piensas no tiene sentido que a los cachetones algunos los llamen “principios” o que nos consideremos personas antiviolencia cuando luego cacheteamos a nuestros hijos o les gritamos. Cachetear es golpear. Eso es violencia se mire por donde se mire y no corrige.

Hasta qué punto se nos inculcan las cosas… Un cachetón “a tiempo” nunca estará a tiempo de nada… Y por mas hierro que se le quite al asunto una agresión jamas dejara de ser agresión… sea a un niño, a un adulto o a quien sea.

Pero todo esto no funciona si no lo tomamos en serio. Es decir, es un compromiso con uno mismo. Tomar la decisión de querer controlar tus emociones, saberlas gestionar y desarrollar inteligencia emocional, porque no se trata de aguantar y aguantar y aguantar, porque al final siempre terminas explotando… Se trata de gestionar y procesar las cosas… Se trata de que cuando estás pasando por un momento realmente estresante seas capaz de no explotar, porque, no nos damos cuenta, pero descargamos nuestro estrés general y personal en el niño en cuanto este le añade a nuestro vaso la gota que lo colma.

Un ejemplo práctico, de mi vida personal, que además pasó ayer. Después de mucho esperar para poder arreglar mi portátil, porque tenía la pantalla estallada, me llegó por la mañana una pantalla nueva. Me decidí a cambiarla yo misma y aprender algo nuevo. Así que me puse manos a la obra. Mi portátil no es sencillo que digamos porque este modelo que utilizo viene con un rollo patatero para el sonido y se hace más complicado quitar las carcasas y despejar el camino para poder quitar y poner la pantalla.

Después de una hora desmontando cosas con mucho cuidado, pasando calor, con 200 tornillos diminutos puestos cautelosamente sobre la mesa y con riesgo de estropear algo del portátil y/o de que se me cayera la pantalla nueva por un mal manejo… ¿a que no saben?… Besay decidió que quería ayudarme jajaja. Empezó a tocar mis tornillos diminutos… que caían al suelo de 2 en 2… a cambiarle la punta al destornillador… Todo esto mientras yo sostenía la pantalla nueva e intentaba conectarla y sudaba porque para colmo se había metido calor. Además tenía en la cabeza que en breve tocaba hacer la comida y no me estaba dando tiempo de dejarlo todo montado, etc., etc., y Besay venga a toquetearme las cosas… Realmente tenía ganas de gritarle, pero respiré hondo y analicé la situación.

Primero, quizás no debí ponerme con eso en una zona tan accesible para Besay y tampoco había calculado el tiempo que me podía tomar, con lo cual se me podían juntar varias tareas a la vez. Fallo mío.

Segundo, Besay no tiene la culpa de que me esté costando tanto instalar la nueva pantalla, que era lo que más me tenía desquiciada. Era mi problema, porque quise yo ponerme con esa “aventura”.

Tercero, Besay no tiene la culpa de que haga calor y yo esté sudando como una cerda jajaja.

Cuarto, Besay en su inocencia está tratando de ayudarme, así que en realidad está haciendo algo positivo.

¿Y yo le voy a gritar? … No.

Así que tras razonar, examinar mis emociones y filtrarlas, decidí que no la iba a coger con ella, entre otras cosas, porque le estaría dando muy mal ejemplo poniéndome histérica.

¿Y saben qué he descubierto en muy poco tiempo? Que cuando te tomas 10 minutos más, para hablar de forma calmada, atiendes a sus emociones y le dedicas un gesto de cariño… colabora!

Sí que tiene resultados… y lo noto mucho en su actitud. Cuando le pido alguna cosa, no se pone tan rebelde y reacciona más veces de forma positiva que negativa.

Por desgracia esta forma de hacer las cosas es muy contraria a la norma general, y chocas con la gente, especialmente con los familiares que no entienden “por qué les consientes las cosas”. Para mi no es consentir, sino dejar que, hasta cierto punto, se expresen y desarrollen, y no por ello los estás malcriando. No es que no le pongas límites, sino que no me vuelvo loca analizando y controlando cada cosa que hace. Soy consciente de que es una niña y que como tal, necesita aprender por sí misma muchas cosas.

En ese sentido considero que me he relajado bastante y me ha sentado muy bien. Miro a mi hija y veo lo que es, una niña, y le dejo ser quien es.

Cuando me estreso decido hablarle bien, explicarle las cosas y no imponérselas u ordenárselas porque eso solo genera mal rollo y rebeldía.

Sé que no es fácil y pese a que no somos perfectos intentamos hacerlo lo mejor posible. Pero hacerlo lo mejor posible solo es posible si realmente y de corazón intentamos hacerlo mejor… si no, solo estamos haciendo las cosas como nos salen.

Epidural ¿Sí o no? Mi experiencia durante y después del proceso.

Nunca olvidaré el momento en el que mi anestesista abrió la puerta de mi paritorio, asomó la cabeza, miró hacia todos los lados, cerró la puerta nuevamente y tras 2 segundos volvió a abrir la puerta, a asomar la cabeza, a mirar de nuevo hacia todos los lados y … tras unos segundos mirándome… preguntó… ¿epidural?… “AQUÍIIIIII!!!!!!” Exclamé yo. Fue como ver a Jesús jajaja. Mi salvación! Era una chica joven y muy simpática.

Pero empezaré un poco por el principio…

En el hospital donde yo di a luz, el Hospital Universitario de Canarias (HUC), había sido, durante todo el embarazo un muy buen hospital. Pero la pega única que le encontré, la cual es algo importante, era que solo disponen de 4 paritorios. Es increíble, pero así es. El HUC atiende y asiste a todas las mujeres empadronadas en San Cristóbal de La Laguna (mi municipio), que es el segundo municipio más grande de la isla de Tenerife. Comprende gran cantidad de pueblos. Así que se pueden imaginar. Resulta que durante las clases de preparación al parto me explicaron que en el HUC si no consigues uno de esos 4 paritorios no te pueden poner la epidural. “¿POR QUÉEEE?!!” pregunté yo tranquilamente… “Porque para aplicar la epidural hace falta un monitoreo de tus constantes y de las del bebé, te ponen un catéter a través del cual se te va suministrando con una máquina la anestesia, y eso no te lo podemos hacer si no es en un paritorio el cual dispone de todo el equipo necesario”.

En ese momento un frío recorrió mi cuerpo… “¿Y si el día que me ponga de parto hay muchas mujeres que también se ponen de parto?” pregunté. “En ese caso te conviene ser de las primeras en llegar y en entrar a uno de los paritorios si quieres epidural”. Jajaja Así de sencillo. Como dice mi suegra: “fresco!”.

Varias veces me pasó, días antes de ponerme realmente de parto, en que creí que ya era la hora y decidí bajar a urgencias al hospital. Cada vez que bajaba me encontraba con un mar de mujeres de parto jajaja Yo pensaba…”Dios míoooo ayudameeee!” jajaja. Me hacían un registro, un tacto, una ecografía y me mandaban para casa porque todavía no era la hora. Las que no sepan o no tengan claro lo que es un registro pueden leer mi post sobre el tema aquí.

El día que me puse de parto fue un miércoles por la tarde. Me hicieron un registro, un tacto y al paritorio! Me tocó además el número 1.

Pasé algunas horas allí dilatando. Qué alivio sentí cuando me llevaron con la camilla hasta allí. Me entregaron un papel horas más tarde con la información de la epidural y mi consentimiento. Fue a eso de las 3 de la mañana que entró esta chica tan maravillosamente en mi paritorio.

Ella me preguntó por algún tipo de enfermedad, alergias, etc., Todo era normal y estaba bien. Mientras preparaba el instrumental me fue explicando sobre la postura que debía adquirir, lo que no podía hacer, etc. Esto es lo que me dijo:

– Siéntate en la cama con las piernas estiradas e inclínate arqueando la espalda hacia adelante. Como cuando vas a estirar tocándote las puntas de los pies.

– Tienes que estar muy relajada y no moverte bajo ningún concepto. No puedes respirar. Aguanta la respiración y si te viene alguna contracción no puedes moverte.

– Te voy a pinchar en la columna, entre las vértebras (creo recordar 3 y 4), y necesito que NO TE MUEVAS.

Esto lo repitió muchas veces porque es muy delicada esta operación.

Le pregunté antes de colocarme en cuánto tiempo haría efecto la anestesia y me dijo que al cabo de 20 o 30 minutos habría hecho su efecto al completo.

Me coloqué, me vino una contracción y como no había empezado le pedí esperar un segundo hasta que se me pasara y así sería más fácil. Ella accedió y esperamos. Cuando terminó me coloqué, respiré hondo… me relajé todo lo que pude y me dejé llevar.

No noté el pinchazo en absoluto. Fue como una mini picadura, pero ni la de una hormiga. De veras. Además, estaba tan agradecida de poder tener la epidural después de llevar días con contracciones, que ni me preocupó el hecho de que me pudiese doler. Solo quería que me la pusieran y que me hiciese el efecto que debía hacer, porque hay veces, ya sea porque depende de la persona o de que te la pongan bien, que no hace el efecto correcto y se te duerme solo la mitad y de la otra mitad te enteras de todo el parto. A mi cuñada le pasó. Se la pusieron mal y solo se le durmió una mitad.

Noté un frío que me subía como por la espalda y bajaba por las lumbares… Al cabo de unos pocos segundos me dijo “ya está!”. Me habían puesto un catéter y me acostaron de nuevo en la cama. Conectaron el catéter a la máquina que tenía al lado y pusieron la inyección con la anestesia que debían cambiar cuando al cabo de unas horas se gastara. Me pasaron el tubo del catéter por detrás de la espalda, pegado con esparadrapo para que este no se moviese, por encima del hombro hasta la máquina.

Me dijeron que procurase no moverme demasiado, aunque me podía mover. Simplemente que no arrastrase la espalda por el respaldo de la camilla si hacía algún movimiento para que no se saliese el catéter.

Poco a poco fui notando el efecto de la anestesia. Las piernas se me empezaron a dormir y efectivamente al cabo de media hora estaba todo, de mitad para abajo, completamente dormido. Fuera las contraccioneeees! Por fin, después de 2 días y pico podía descansar. Estaba agotada de aguantarme los dolores.

Cada X tiempo me ponían una sonda.

Tras parir y coserme me quitaron el cablecito de la epidural y me dejaron puesto el catéter. Al cabo de una hora comencé a recuperar la sensibilidad y a las dos horas me pude levantar e ir despacito al baño. Cuando me sacaron el catéter no sentí nada en lo absoluto. Todo muy bien la verdad. Muy contenta y nada de dolor! Bendito invento ese! jajaja.

Antes comenté que hay veces que a ciertas mujeres no le hace el mismo efecto en ambos lados y puedo explicaros uno de los posibles motivos, lo cual podría ayudaros a evitar que esto os pase.

Hay veces, y más con el embarazo, que con el mal dormir y la incomodidad, nos llenamos de tensión, nudos y engarrotamientos musculares. En las clases de preparación al parto te indicarán qué ejercicios y estiramientos debes y puedes hacer, pero yo insisto en la importancia de estas dos cosas sumadas a los masajes, porque si se te forman nudos o engarrotamientos en la zona de los glúteos y alrededores, es posible que ello impida el paso de la anestesia, por la mala circulación y que por tanto la anestesia no haga el efecto que tiene que hacer y lo termines pasando mal durante el parto. Procura hacerte muchos masajes de relajación en la zona lumbar y las piernas!

Otro punto es que la epidural tiene fama de estacionar el parto (la dilatación se detiene y hay que intervenir con cesárea) o ralentizarlo. Pero yo no creo que sea así. En mi caso, incluso, aunque iba la cosa muy espacio tras ponerme la epidural me relajé tanto y descansé tanto que dilaté más rápido.

La verdad es que mi experiencia con la epidural fue estupenda y, pienso, para las que no saben si ponérsela o no, por eso de que le afecte al bebé, etc., que no deberían tener ese miedo porque si tú lo pasas mal durante el parto, todo eso, esa tensión, ese malestar, los gritos, todo eso sí que afecta más aún al bebé que lo nota y se le transmite. Pienso que lo ideal es que la mamá pueda estar todo lo relajada posible para concentrarse bien en la hora de empujar y respirar correctamente, dado que la oxigenación en ese punto para el bebé es sumamente determinante.

Por otro lado, las veces que fui de falsa alarma y que tropecé con más mujeres de parto, pude escuchar los alaridos desgarradores, que no se oyen ni en las películas de miedo, de más de una que había dicho que no quería epidural y que a última hora se arrepentía y ya era tarde para ponérsela. “Todas se arrepienten” me dijo una enfermera. Les tocó parir a pelo gritando por la epidural.

Amigas, cada mujer es un mundo, y hay muchísimas, si no miren atrás en la historia, que paren y parieron sin epidural y ahí están. Perfectamente bien. Pero si tú puedes evitarte ese sufrimiento y dar a luz de forma indolora como yo, entonces no dejes de aceptar la epidural. Es mi consejo.

Cada una que decida sobre esto, pero medítelo bien y busque mucho sobre el tema, aunque a la hora de la verdad dependerá del umbral de dolor de cada una y del aguante que tenga, los niños que haya tenido, etc.

Yo en lo personal agradecí muchísimo la epidural. Pude disfrutar de un parto 100% concentrada en traer al mundo a mi hija, sin dolor, sin malas experiencias y sin insultar a mi marido jajajaja.

Enséñales a limpiar y les darás seguridad en sí mismos

Enséñales a limpiar y les darás seguridad en sí mismos… Pero, ¿cómo puede haber relación entre estas dos cosas?

Voy a presentar un escenario que quizás a muchos les sea familiar…

“Una mamá realizando las labores del hogar mientras su hija de dos años la persigue y trata de agarrar el recogedor de la escoba, el pulverizador limpia cristales, el trapo que dejó descuidado durante 2 segundos sobre uno de los sillones… La mamá comienza a ponerse de mal humor porque siente que intenta limpiar y no avanza, teniendo que apartar todo el tiempo a su pequeña. Le pone dibujos, la mete en el parque y trata de continuar con su tarea.”

Es verdad que muchas veces no tenemos ni el tiempo ni las ganas o la paciencia, pero esta mamá, en realidad, está cometiendo un error. Apartar a su hija de la actividad que está haciendo.

Mi madre, cuando yo era pequeña, no me dejaba participar de la limpieza de la casa porque como era pequeña “lo hacía mal”. Obvio! ¿Cómo iba a hacerlo estupendamente y de forma que mi madre quedara satisfecha si era una niña? Ella siempre fue, y es, muy maniática con la limpieza, lo cual no es malo, pero cuando te importa más que todo esté reluciente a que tu hija aprenda a ser limpia aunque ello signifique tener que ir a un ritmo más lento en las labores, lo que estás creando es un MAL hábito. Acostumbras a tu hija (o hijo) a que la limpieza no sea asunto suyo, porque mamá siempre aparecerá con un trapo y lo limpiará, y si lo intentas hacer tú sencillamente no puedes porque “no lo sabes hacer”, o “no lo haces igual de bien”, etc.

Para colmo de males, cuando pasa el tiempo y se ve ella sola haciendo las cosas de la casa protesta porque “nadie la ayuda”. Sin embargo cuando tomas la iniciativa de hacerlo tú, aparece, se te queda mirando unos segundos con ojo crítico par ver cómo lo haces, pone mala cara, se mete en medio y te dice “deja, ya lo hago yo”. ¿Quién lo entiende?

Hay niños de todo tipo. Hay niños que no necesitan participar de forma activa en la limpieza del hogar y simplemente adquieren esa sabiduría a través de observar en casa a los papás, pero hay otros niños que no. Hay niños que necesitan que los dejes hacer las cosas, aunque las hagan mal, y de este modo ayudarles a que aprendan algo que van a necesitar sí o sí en el futuro. Se va generando un hábito en ellos, un “chip”, que no necesita de persecución ni riñas para que hagan las cosas. Sale solo porque está en ellos.

Es verdad que en lugar de limpiar lo que hacen es “empatiñarlo” todo, que hay que tener mucho ojo con los productos químicos, etc., pero es algo que vale la pena con creces y no solo porque en unos pocos años estarán de verdad ayudando y limpiando en casa, sino porque les estás facilitando la vida. Les enseñas a hacerse cargo de lo que es justo: limpiar sus propias cosas y ayudar en las zonas comunes de la casa.

Ello también conlleva un rol de inculcarles seguridad en sí mismos. Si los tratas como si no fuesen a ser capaces o no supiesen lo que le estamos diciendo a nuestros pequeños realmente es que no son capaces de hacer las cosas. Este es un mensaje tan dañino para ellos… Olvidamos el rol de padres que tenemos y lo que ello en verdad implica en sus emociones. Somos las personas a través de las cuales conocen el mundo, aprenden a socializar, se conocen a sí mismos y descubren de lo que son capaces y de lo que no.

Si un papá o una mamá le dice a su hijo “tú no sabes”, “tú no puedes”, va a creer esas afirmaciones y de ese modo será como viva su edad adulta.

Hace unos días limpiando la sala Besay no paraba de perseguirme, cogiendo cada cosa que estaba usando. Ya no sabía dónde ponerlas, y a veces ni las encontraba porque olvidaba dónde las había puesto. Cuando estaba limpiando los cristales de la puerta de la terraza ella se puso a toquetearlos y entonces pensé… “voy a canalizar toda esa hiperactividad en algo productivo”. Así que fui a la cocina, saqué un trapo de limpiar el polvo de más, se lo di y le dije “ayuda a mamá”. Automáticamente agarró el trapo, lo puso contra el cristal y se puso a limpiar conmigo imitando mis gestos. Limpiamos los cristales y la reja de la puerta, me ayudó con el recogedor de la escoba y otras cosas. Solucionado! No solo la tenía entretenida haciendo algo que también le incumbe, sino que me estaba ayudando y estaba creando valores positivos en ella.

Trato de demostrarle a mi hija que confío en ella, que aunque no todo lo haga bien a la primera no sucede nada porque la vida es aprendizaje, y el error es necesario para conocer por uno mismo cuál es la forma acertada de hacer las cosas. Ellos tienen derecho a equivocarse.

Todas las acciones tienen consecuencias, aunque no lo parezca, y la forma en la que tratamos y hablamos a nuestros hijos será la forma en la que ellos se vean a si mismos de mayores. Nuestras palabras se graban en su corazón y subconsciencia.

Así que anímalos a que cojan el trapo y que te ayuden a limpiar!

Niña o niño todos necesitan aprender a realizar las labores del hogar porque la basura y la limpieza no tienen género. Ayuda a tus hijos a ser mejores personas. Eso es lo que necesita el mundo.

Enseñar a dormir al bebé… ¿Tiene sentido?

¿Será que se le puede enseñar a dormir a un bebé?

¿Se le puede “enseñar” a dormir a alguien? Yo creo que no. Todos, desde que nacemos, sabemos dormir. Diferente es cuando los papás necesitan, desean o quieren que el bebé o el niño duerma cuando ellos dispensen.

Un bebé duerme (o se le debería dejar hacerlo) cuando el cuerpo se lo pida. Hay algunos que duermen perfectamente durante la noche a excepción de las horas de las tomas, otros duermen perfectamente pero durante el día, otros berrean durante la noche, otros… en fin… una gran cantidad de combinaciones más que se pueden sacar. Hay de todo!

La pregunta es ¿cuál es el horario específico de mi bebé específico? Él sabe dormir. De eso no te quepa duda, así que no lo vas a enseñar a hacerlo. Diferente es que trates de modificar su horario. Entonces hablamos de conceptos diferentes.

Hay quienes no dejan dormir demasiado al bebé durante el día para que en la noche caiga rendido y así cambiar su hábito, pero no dejar dormir a un bebé que quiere dormir… pienso que es sinónimo de llantos e irritabilidad.

Ser padres no es fácil y no es el bebé quien se debe adaptar a nosotros, sino al revés.

Lo que yo quiero plantear aquí es lo siguiente:

¿Dónde duerme el bebé?

Si duerme en una cuna, en una habitación por separado o ambas, creo que lo lógico e ideal sería tomar al bebé por la noche, meterlo en la cama con sus padres y acostarse a dormir.

Hay madres que dicen que hasta que no lo cargan y lo ponen al pecho no deja de llorar, pero, es que eso sería lo lógico. ¿Por qué complicamos las cosas? Si el bebé se duerme en los brazos, que es lo normal porque es donde se siente confortado y seguro, ¿para qué lo vas a poner por aparte si no vas ni a dormir tú ni va a dormir él?

Yo en casa lo hice así y santo remedio. Por puro costumbrismo quise poner a Besay las primeras noches en una mini cuna junto a nuestra cama, pero se despertaba a cada rato y, claro, al verse sola, lloraba. Me tocaba levantarme de la cama, encender la lámpara de la mesilla de noche, cogerla en brazos, pasearla por la habitación dándole el pecho, calmarla, etc.

Una noche que me harté, la agarré y la acosté conmigo en la cama, se enganchó al pecho y listo. A dormir se ha dicho! Me di cuenta de la idiotez por mi parte de no hacer caso a mi instinto y más bien hacer lo que está “establecido”.

¿Que la cama se nos quedó pequeña a los 3? No importa. Pegamos una cama individual a la de matrimonio y ahora tenemos una mega cama donde nos podemos estirar y dormir como lirones toda la noche.

La hora de dormir es la hora de dormir y no hacen falta ni las nanas, ni lucecitas en el techo, ni historias. Somos nosotros quienes complicamos las cosas.

Yo no creo en el insomnio infantil. Creo en los miedos, en los traumas y en la necesidad que existe en un bebé o un niño pequeño de sentirse seguro junto a sus papás, especialmente en la noche.

Los bebés se despiertan en la noche por hambre, frío, incomodidad,… Esto irrita y agota a los padres, pero es lo que hay! Si tu hijo o tu bebé es de los que duermen tranquilamente en la cuna junto a tu cama o incluso en su propia habitación, felicidades. Sin embargo, no sé qué es más agotador, si tener a tu bebé contigo en la cama, al cual puedes palpar, mirar, revisar, amamantar, etc., sin necesidad de salir de la cama o tener que levantarte para ir a la otra habitación y ver que sigue respirando (que es lo típico que nos pasa a todas).

Cada quien que escoja lo que mejor le va, pero toca adaptarse a los horarios del bebé que, con los meses, irá ajustándose al nuestro y se descansará más y mejor.

Este post no es para tratar los problemas nocturnos del bebé, yo no soy pediatra. Solo quiero hacer reflexionar sobre qué tanto podemos estar complicando las cosas tratando de “enseñar” al bebé a hacer algo que simplemente no necesita aprender, porque solo depende de tiempo, ajuste y maduración.

El virus “mano boca pie”. Lo estamos pasando! Parte II.

Bueno, anoche (que fue la segunda) fue un poco mal la verdad pero mucho menos grave que la primera noche… uufff! Qué alivio! Dicen que este virus llamado “mano boca pie” es lo peor pero pasa rápido y es cierto. Hoy mi peque está mucho mejor.

La fiebre le duró el primer día y medio casi 2. Anoche dejó de tener fiebre y todo fue un poco mejor. Lo que sucede es que empezó a dejar de comer ayer, apenas tomó 200 ml en todo el día y por la noche, como adormecida, mamó solo una vez y un ratito. Me tenía preocupada por si se deshidrataba y también porque hace poquita caca, como no tiene gran cosa que defecar, y esa caca como que le sale un poco ácida y en poca cantidad y claro, tiene el culito quemado.

Anoche salí corriendo a una farmacia de guardia a buscar una crema milagrosa que me aconsejó mi cuñada, que ya ha pasado por 2 crianzas y tiene mucha experiencia. Según se la puse noté que le alivió bastante, pero la pobre estaba muy mimosita y quería brazos. Cuando quedó dormida la puse en nuestra cama, donde ella duerme siempre, y me puse junto a ella y así quedó tranquilita y dormida, pero le costó, porque a cada rato le salía un poquito de caca y le escocía mucho y de nuevo le tenía que cambiar el pañal.

Por la mañana, hoy, fuimos al pediatra. Por suerte por ahora no le han salido apenas ronchitas. Tiene una en un dedito de la mano y en los pies tiene como puntitos rojos, pero nada que se le parezca a las imágenes que una ve por google. Ojalá, y si Dios quiere, que todo siga así y no le vaya a más. Lo que sí me dijo la pediatra es que le vio algunas en la garganta y por eso era que no quería comer. Vamos, quería pero no podía.

En la sala de espera le ofrecí biberón con mi leche, porque el pecho le costaba un poco más y el biberón que le ofrecí tiene una tetina muy abierta y así sale mejor y es más fácil para ella. Conseguimos que tomase 100 ml y quedamos más tranquilos. Como no podía succionar porque le molestaba, terminó mordiendo la tetina y de este modo salía la leche y ella podía beber. La pediatra la atendió al cabo de una hora y nos mandó una cremita para ayudarla a recuperarse bien de las heriditas que se le han formado, pero no mandó nada para el virus porque dice que esto hay que pasarlo y punto. No hay medicación para cortarlo, como ya dije en el post anterior (parte I).

Luego al llegar a casa, como yo ni desayuné con las prisas de llevarla pronto, me sentí muy cansada y la cogí y me la puse conmigo en el sillón de la sala y ahí nos quedamos fritas las dos jajaja. Como ella duerme mejor cuando duerme conmigo pues dormimos como 2 horitas de seguido. Qué rico!! Y qué tranquila me quedo cuando veo que descansa después de tanto quejarse y tanto pasarlo mal.

Como ya tenía leche de la mía por fuera, para que no se desperdiciara se la ofrecí en biberón y la tomó. Como vi que tomó el bibe sin problemas y succionaba con normalidad entonces ya le ofrecí el pecho y por fiiiiin! jajaja Ya vuelve todo a la normalidad poco a poco. Lo malo es que me mordió la muy…!!! jajaja.

Realmente no le han molestado las pocas ronchas que tiene. Ha sido la molestia de la fiebre que le empezó el sábado y le duró hasta el domingo por la noche, y la incomodidad de la garganta que no la ha dejado comer con normalidad y eso a su vez provocó que su caquita se hiciera más ácida, quemándole el culete… En fin. Toda una reacción en cadena. Lo que está claro es que los 2 primeros días lo pasas fatal por la peque pero luego mejora un montón y de pronto casi todo vuelve a ser como era… Hoy lunes está mucho mejor. Vuelve a sonreír, a entretenerse con la cadenita de su chupa, a estar pendiente de Katán (el perro) y a todas esas cosas normales en ella.

Gloria a Dios! jajaja. Y bueno, las que quieran entrar en detalles sobre cómo mejorar de forma rápida el culito de tu bebé cuando está muy irritado puedes visitar mi post donde hablo del tema.

Y eso es todo! Yo creo que hasta aquí llegué con el post del virus “mano boca pie”, dado que ahorasolo es cuestión de que se le cure el culete y se le quiten las 4 ronchitas que tiene.

Mucha suerte a todas y mucha paciencia para las que estén pasando por esto. Es incómodo, da fiebre, malestar y según donde le salgan y la cantidad, las ronchas pueden ser muy molestas o muy llevaderas. Lo importante y mi consejo es sobre todo desde el principio aplicarle la crema milagrosa para evitar que se le ponga el culete mal o al menos ayudar a que no se le ponga tan mal.

No olvides contar tu experiencia!