La mala influencia de los Dibujos Animados

La mala influencia de los dibujos animados es un tema bastante polémico, dado que hay muchas posturas distintas. Aunque en principio parezca tratarse solo de pensar en qué dibujos son los más adecuados para nuestros hijos, tras este tema hay mucha historia. Hay quienes la aceptan, quienes se oponen directamente sin pararse a analizar realmente las cosas, quienes tras hacerlo se niegan a aceptarlo o simplemente dicen “y entonces qué hago? No le pongo dibujos? Pues yo los veía de niño y no me he vuelto un psicópata”, y luego los hay, aunque pocos, que deciden buscar otra alternativa.

La industria de dibujos para niños está intoxicada. Es así de simple. Esto no lo invento yo ni son cosas mías. Realmente hay mucha porquería detrás, y no solo hablo de violencia y malos hábitos, sino de sexo. Sí. ¿Habías oído alguna vez hablar sobre los mensajes subliminales? Pues entérate, los dibujos animados (especialmente los de Disney) contienen una infinita cantidad de mensajes subliminales de tipo sexual. ¿Qué es lo que más encontramos? Imágenes de penes, muchas alusiones al trasero y se fomenta bastante la homosexualidad.

Seguro han visto la película de Aladdín. ¿Recuerdan esta imagen? Se trata del prostíbulo y estas son las prostitutas. ¿Qué les parece?
Seguro han visto la película de Aladdín. ¿Recuerdan esta imagen? Se trata del prostíbulo del pueblo y estas son las prostitutas. ¿Qué les parece?

 

Hay que ver qué caderas y qué cinturitas se gastan en Disney. El genio de la lámpara, durante la canción, le ofrece a Aladdín todo un mundo de posibilidades de cara a gastar sus 3 únicos deseos, entre ellos la posibilidad de tener mujeres... Prostitutas!
Hay que ver qué caderas y qué cinturitas se gastan en Disney. El genio de la lámpara, durante la canción, le ofrece a Aladdín todo un mundo de posibilidades de cara a gastar sus 3 únicos deseos, entre ellos la posibilidad de tener mujeres… Prostitutas! Mujer = objeto

 

Los Rugrats
Los Rugrats

La mayoría de gente ignora la programación mental que sufre la humanidad a través de la televisión y los anuncios publicitarios en general. No es “conspiranoia”, como le dicen por ahí, es que realmente esto sucede. Nos programan desde que somos niños para que de adultos seamos de una forma determinada, todo, para los intereses propios del Sistema. Y cada década la cosa aumenta y los escrúpulos y la moral cada vez menguan más. ¿No lo han notado?

Cuando Besay estaba pequeñita, con unos 4 meses, le empecé a poner muy de vez en cuando y por muy poco rato los dibujos de Pocoyó. Los encontraba lindos, sencillos y tiernos, pero conforme iba pasando el tiempo me iba fijando en detalles. Conozco bien todo lo que hay tras los mensajes subliminales, pues mi marido y yo investigamos al respecto sobre este y otros muchos temas sobre conspiración global. Por eso los dibujos de Pocoyo me gustaron. Eran sencillos, nada cargados con imágenes, los personajes eran “seres normales”, no monstruos y bichos horrendos del estilo Bob Esponja. En definitiva me gustaban. Pero como dije, poniendo atención a la conducta de mi hija y las cosas que Pocoyo y sus amiguitos hacían, me di cuenta de que en verdad esos dibujos eran una mala influencia.

Lo sé… Muchos dirán “esta mujer está como una cabra… Pero si Pocoyo es un niño de lo más dulce e inocente!” Pues no. Lo lamento pero no es cierto. Todos sabemos que los niños pasan por muchas etapas. Son personitas que están descubriendo no solo el mundo, sino su propio carácter, sus emociones y sus gustos. Por ende, lo normal en ellos muchas veces es tener comportamientos “exagerados” (berrinches, llantinas, etc.), pero estos momentos de tensión muchas veces no son naturales en ellos sino que replican lo que ven.

Cuando vemos un capítulo, en este caso de Pocoyo, vemos que se divide en 3 partes, que es lo normal:

  1. Tiene un inicio, la exposición de un contexto.
  2. Luego hay drama.
  3. Termina con el desenlace y por ende con una moraleja.

Bien. Resulta que nosotros, los papás, nos sentimos felices con esa moraleja y pensamos que son unos dibujos estupendos y maravillosos que enseñan valores a nuestros hijos. ¿Verdad? Pues no. Somos nosotros, adultos, quienes somos capaces de entender toda la historia a escala general, vemos hacia dónde nos dirige la trama y percibimos el desenlace como el objetivo del episodio. Sin embargo los niños no lo ven de esta forma. Ellos viven el presente de forma constante. No les importa que Pocoyo termine dándole un abrazo a Ellie, por ejemplo, y haciendo las paces. Ellos con lo que se quedan es con las expresiones y los gestos que ven durante todo el recorrido de la historia. Si Pocoyo, que se convierte en un modelo a seguir, se pasó la mitad del episodio dando berrinches, como suele hacer siempre, gritando, enfadándose, etc., ellos van a aprender esa conducta y la van a ver como algo normal. A ellos la moraleja del final les importa un rábano!

Pato, por ejemplo, es muy malhumorado. Se enfada por nada y casi siempre se pone a patalear. Estas son las conductas que los niños absorben y aprenden a resolver así las cosas.

Peppa Pig, por ejemplo, es una fiesta de mensajes sexuales. Fíjense que mis padres son muy escépticos, con respecto de conspiraciones, el sistema, etc., pero hasta ellos, sin yo haber dicho nada, lo comentaron. “Son puros penes!”, ”Pero qué dibujos tan horribles!”. Fíjense! Si no están familiarizados con el tema de los mensajes subliminales y la programación mental a través de estos, les invito a que se den un paseo por internet y lo investiguen un poco. Obviamente encontrarán muchas tonterías, pero también hay buena información, seria y objetiva.

Otro dato sobre Peppa Pig que leí recientemente es que “de acuerdo al portal Britishtime , “Peppa Pig” detona en los niños problemas de adaptación social , así lo confirmó una investigación realizada por la Universidad de Harvard en el 2012. Si bien, la genética es importante, también los estímulos que el niño recibe durante sus primeros años pueden provocar una mala adaptación social. En lo que a “Peppa refiere”, el psicólogo Marc Wildemberg de la prestigiosa universidad, mencionó que quienes ven el programa por 80 minutos o más al día, aumentan en un pequeño porcentaje  las probabilidades de desarrollar problemas de comportamiento y adapatción con la sociedad. El resultado de un anáñisis fue que un pqueño procentaje no tenían capacidad de ponerse en el lugar de los demás,  no tienen la habilidad necesaria para entender que los demás tienen necesidades, deseos y creencias que pueden ser diferentes a las de uno mismo.”

 

Esto se debe a que dicho personaje vive con un síndrome de superioridad, busca que sus ideas destaquen y no acepta opiniones ajenas, incluyendo las de los espectadores, casi contrario a lo que ocurría en programas como “Dora la exploradora”. Como resultado, sus seguidores han crecido con varias inseguridades, las cuales afectan sus habilidades sociales, de manera que pierden las ganas de resolver sus problemas.

Peppa Pig
Peppa Pig

Luego están los dibujos que de por sí son violentos todo el tiempo. Se disparan, se golpean, se hacen trastadas, etc. Uno como adulto lo puede ver chistoso y es capaz de distinguir entre lo correcto y lo incorrecto, pero la realidad es que no debería ser ni chistoso. Estamos enseñando a los niños a ser crueles unos con otros, con los animales y fomentamos que la violencia sea algo no solo aceptado, sino normal. Los dibujos de La WarnerBrothers muestran constantemente golpes, disparos con escopeta, persecución y maltrato animal.

Por otro lado están los dibujos que adoctrinan a nuestros hijos, especialmente a nuestras niñas, con personajes femeninos que visten como prostitutas, que van al colegio o al instituto maquilladas, como si eso fuese algo normal. No es normal. Lo normal es que los niños vivan su infancia y se les deje ser niños. No es positivo que se les adoctrine para que entiendan que hay que ser físicamente “perfecto”, tener un aspecto casi imposible de alcanzar, que hay que vestir “sexy” y maquillarse para ser “guay”, “normal” o lo que sea.

Por favor, solo analiza esta imagen!

dibujo detalle mh

A los niños por otro lado, se les enseña a que las niñas son objetos, que si no están maquilladas y sexys no valen o no son interesantes. Estos no son valores, es un error grave. Las mujeres reales no son así. Todo esto distorsiona la realidad.

Por poner un ejemplo, si odiamos cosas como la pedofilia… ¿por qué permitimos que nuestras niñas vistan como si fuesen “mujercitas” y, voy más allá,  más que mujercitas, como mini prostitutas? A los niños les gustan las niñas así o a los niños les gustan las niñas porque es lo natural? Entonces, ¿para qué visten las niñas así?

Siéntate con tu hijo a ver los dibujos que por lo general ve, y analiza de verdad los gestos, la situación, las reacciones, y piensa en si tu hijo está viendo todo un contexto con su famoso final feliz, o si lo que está viendo son malos modales, violencia, sexualidad (e incluso promiscuidad) y otras cosas.

Lo que vean lo van a imitar, y más si viene de sus personajes favoritos! Los niños cuando vienen al mundo necesitan conocer cómo relacionarse, cómo actuar, cómo es esto y lo otro, del mismo modo que si una persona viaja a un país que no es el suyo trata de aprender las costumbres y cómo tratar con sus habitantes. Lo que ven en los dibujos es lo que aprenden e imitan.

Por otro lado, yo también soy madre, yo también necesito a veces mantener a Besay entretenida para hacer ciertas cosas en casa, y cuando sus juguetes y actividades no alcanzan también necesito ponerle dibujos, pero ¿qué le pongo si todo está lleno de mensajes nocivos? Tras mirar y buscar, he optado por ponerle documentales de animales, vídeos de perritos o vídeos del estilo “la canción de los colores” y cosas similares hechos por “youtubers” y que, en principio, están muy bien y son educativos.

El mundo no está bien porque la sociedad no está bien. ¿Pero cómo cambiar lo que no nos gusta de la sociedad si criamos a nuestros hijos continuando con los mismos patrones? Nuestros hijos serán esa sociedad adulta futura. Cuidemos su educación y demos al mundo adultos sanos, éticos, con principios y con sentido de la justicia.

En otros post futuros me gustaría hablar sobre la forma de vestir a los niños y sobre algunos juguetes.

Espero que les haya gustado, aunque comprendo que pueda chocar un poco, pero en verdad los invito a analizar y reflexionar sobre este asunto. Seamos honestos con nosotros mismos y abramos los ojos!

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